Bienvenido al Blog de mi banda sonora personal. Espero que disfrutes mientras navegas por aquí.
jueves, 20 de octubre de 2022
Quiroga, un cuarteto muy solvente
viernes, 7 de octubre de 2022
LP desata pasiones
LP. Teatro de la Laboral, jueves, 6 de octubre de 2022.
El concierto de Laura Pergolizzi, más conocida como LP, contó con un protocolo de seguridad un tanto excesivo desde la entrada al Teatro de la Laboral (revisión puntillosa de bolsos y mochilas, sustracción de botellas, etc.), y un montón de personal rodeando el escenario para impedir cualquier tipo de contacto. Parecía extraño que una cantante de estilo más bien pop contara con tantas restricciones, teniendo en cuenta que su público es adulto y heterogéneo y que es un teatro en el que todo el mundo está sentado. Pero una vez empezado el show y viendo las reacciones enfervorizadas por acercarse a esta muchacha de cuerpo menudo, tiene cierta justificación.
Desde la primera canción, la onírica “When We Touch”, mostró su potencial vocal a base de fuerza y unos sobreagudos impecablemente afinados. Su voz hablada de tipo nasal nada tenía que ver con su manera de cantar con ese timbre tan singular y un registro que impacta. Hizo un repaso por su repertorio más cotizado, sonando temas como “How Love Can You Go”, sorprendiendo al público o “When We’re High”, con mucha seguridad. La contundente banda acompañante (batería, bajo, guitarra y teclados), engrandecía los temas más flojos, caso de “Other People” o la reciente “Goodbye” a ritmo funky, jugando con una descomunal reverberación y consiguiendo efectos que mejoraban el original.
Tras escuchar “Churches”, ella sola con la guitarra, llegó la parte un poco más cañera: “My Body”, “Shaken” o “One Last Time”, con la que puso a todo el aforo de pie cantando a grito pelado. Para los bises dejó “Recovery” con voz y piano y “Lost On You”, el tema con el que consiguió la fama mundial merecidamente, tras haber estado componiendo grandes éxitos para otros artistas como Rhianna, Backstreet Boys o Christina Aguilera, entre muchos otros.
LP es una cantante peculiar con unas características tímbricas y una personalidad que bien podría tomar el relevo de las inolvidables Janis Joplin, Alanis Morissette, Pati Smith o Joan Jett. Además tiene muy buenas canciones y llega a un público diferente. Sin embargo, en mi opinión, para abarrotar grandes escenarios le falta una parte cañera más larga y contundente, con un guitarrista (o dos) que rompa cuerdas de verdad y exprima unos solos que corten la respiración. Lástima que no sea el propósito de LP, de hecho, ella ha decidido llevar una hoja de ruta más personal y así le va muy bien. Lo que está claro es que allá por donde pasa no deja a nadie impasible y desata pasiones. Por algo lleva tantas medidas de seguridad.
Crítica publicada en La Nueva España
jueves, 6 de octubre de 2022
Un Réquiem personal que impresiona
“Orquesta Sinfónica y Coro Mercadante”. Director: Mariano Rivas. Anna Kabrera (soprano), Alexandra Rivas (mezzosoprano), Quintín Bueno (tenor), Ihor Voievodin (bajo-barítono). Sociedad Filarmónica de Gijón, miércoles, 5 de octubre de 2022.
Comienza la temporada de la Sociedad Filarmónica de Gijón con un concierto tan atractivo que rozó el lleno en el Teatro Jovellanos y congregó a numerosas personalidades del mundo de la cultura y la política de Asturias, entre ellos Adrián Barbón. La “Orquesta Sinfónica y Coro Mercadante” bajo la dirección de su creador Mariano Rivas, fue la responsable de ofrecer la “Misa de Réquiem en Re menor, K. 626”, más conocido como el “Réquiem de Mozart”, una obra que supone el testamento musical de su autor. A pesar de que Mozart no terminó la partitura en vida -siendo finalizada por su discípulo Süssmayr a petición de la viuda de Mozart-, la obra marcó un antes y un después en las composiciones de este tipo de repertorio.
El día previo al concierto la Sociedad Filarmónica organizó una conferencia a cargo de la profesora de musicología María Sanhuesa, donde hizo un repaso por los orígenes y evolución del Réquiem según la visión de distintos compositores y desgranó todas las claves para entender una partitura tan valiosa. Como dato llamativo Sanhuesa aportó que este “Réquiem” ya fue interpretado en Oviedo en la iglesia de Santa María la Real de la Corte en 1824. Nada menos.
La interpretación de la orquesta estuvo bastante bien, teniendo en cuenta que es una formación joven y de reciente creación y que quizás esa obra requería un poco más de densidad sonora. El coro estuvo sobresaliente desde el “Introito” y la dirección de Rivas, con un tempo más acelerado de lo habitual, fue comedida y controlada, ofreciendo un “Réquiem” muy personal. Después del imponente “Dies Irae” era el momento de lucimiento de los cuatro solistas en el “Tuba Mirum”, destacando el bajo-barítono ucraniano Ihor Voievodin, con unas cualidades tímbricas y técnicas que llaman la atención. También la soprano Anna Kabrera posee un timbre muy bonito y estuvo fantástica en sus intervenciones. Las cuatro voces son excelentes por individual, aunque los límites entre coro y solistas quedaban excesivamente dibujados y la obra requiere más empaste, en mi opinión.
A destacar el maravilloso pasaje del “Lacrimosa”, tanto por la composición (Mozart solo compuso los ocho primeros compases y el resto Sûssmayr) como por la bella interpretación del coro con una sonoridad unitaria.
Una vez finalizado el concierto y ya entre bastidores, la soprano Anna Kabrera me confesaba lo impresionada que quedó al ver a gran parte del público secarse las lágrimas continuamente. Y es que el concierto gustó tanto que los aplausos no cesaban y fue necesario repetir el “Dies Irae” como colofón para satisfacer al susodicho. Gran comienzo de temporada para la Sociedad Filarmónica de Gijón que trae una programación de primer nivel y que augura veladas extraordinarias.
Crítica publicada en La Nueva España
sábado, 24 de septiembre de 2022
Otro hito para Víctor Manuel
Víctor Manuel, Concierto Sinfónico 75 Aniversario, Teatro de la Laboral, viernes 23 de septiembre de 2022.
Hay conciertos que marcan un hito en la trayectoria de un artista, como lo fue el histórico de Víctor Manuel en 1999 celebrado en el Palacio de Deportes de Gijón y grabado en disco bajo el título “Vivir para cantarlo”. Las ganas de revivir aquella magia impulsan al cantante a poner en marcha toda la maquinaria necesaria para llevar a cabo un concierto sinfónico contando de nuevo con la Orquesta Sinfónica del Principado (OSPA) y el coro de la Fundación Princesa de Asturias para celebrar su setenta y cinco cumpleaños. Sincronizar a tanta gente es tarea difícil donde las haya, pero no tanto al poder contar con el mismo director, el gran Joan Albert Amargós y los músicos David San José, Ovidio López, Daniel Casielles, Andrés Litwin y Pablo Carrera, aparte de un equipo técnico con dilatada experiencia.
Comenzando la década de los 70’ Víctor Manuel ya era un artista importante, sin embargo, sus composiciones cargadas de denuncias políticas y sociales le ponían constantemente en el punto de mira de la censura, hasta rozar el límite y ser condenado al exilio tras el estreno en México de la comedia musical “Ravos”, protagonizada junto a Ana Belén. Tras este episodio Víctor Manuel se refugia en la lírica popular asturiana rescatando temas del “Cancionero de Torner”, difícilmente censurables y crea el disco “Verde” con arreglos del gran Juan Carlos Calderón. La mayor parte de las canciones comprendidas en este disco conformaron el repertorio de “Vivir para cantarlo” y se revivieron nuevamente en el Teatro de la Laboral junto con algunas novedades.
El himno oficioso “Asturias” abrió el concierto y puso un nudo en la garganta al numeroso público con el imponente arreglo orquestal y el coro que estuvo magnífico durante toda la velada. El precioso arreglo de jazz en “Dime paxarín parleru”, que a veces contrastaba con la difusa afinación de la voz, dio paso al impresionante arreglo sinfónico de “Yeren dos guajes”, mezclado con “Pastor que tas en el monte”. David San José, hijo de Víctor Manuel, demostró ser un músico de primer nivel con su interpretación al piano y los arreglos orquestales de piezas como “He cortado estas flores”, con un magnífico arreglo coral, “Canción pequeña” o “Digo España”, cuya orquestación parecía del mismísimo Falla. También destaca “Allá arriba al Norte”, tema que incluyó la gaita de Pablo Carrera en la recta final.
Víctor Manuel concibió el espectáculo como un concierto sinfónico en todos los detalles, situándose a un lado como un intérprete más, sin mediar palabra con el público y dejando el centro del escenario al director Joan Albert Amargós, como la mayor parte de los conciertos sinfónicos. No se escatimaron medios, ni técnicos ni humanos, se aportó ilusión y profesionalidad y el resultado es otro hito más para la dilatada carrera de Víctor Manuel.
domingo, 14 de agosto de 2022
Rodrigo Cuevas, un artista total
Concierto de Rodrigo Cuevas durante la Semana Grande de Gijón, escenario de Poniente, sábado 13 de agosto de 20022.
Rodrigo Cuevas es un artista como la copa de un pino y cualquiera que haya tenido ocasión de verlo en alguno de sus conciertos lo sabe. Claro que la explanada de Poniente es muy grande y al ser un concierto gratuito supongo que muchos de los presentes no sabían muy bien qué es lo que se iban a encontrar en cuanto a repertorio, sin embargo, lo que sí sabían es que no iban a quedar indiferentes. Porque es lo que consigue Cuevas en todos sus shows: provocar, divertir y hasta escandalizar a algunas personas, pero la indiferencia no encaja con alguien que se define a sí mismo como “agitador folklórico”.
Arias y romanzas de zarzuela protagonizan “Barbián”, su último espectáculo diseñado por Fernando Carmena que rescata grandes piezas clásicas y las reinterpreta a su manera, pasadas por filtros sonoros de electrónica, pop y aires más vanguardistas. “Carceleras”, la romanza del segundo acto de “Las hijas de Zebedeo” de Ruperto Chapí marcó el inicio del espectáculo con toques eróticos y discursos divertidos, para continuar de manera impecable con “La canción del gitano” de Francisco Alonso. Solamente alguien de la calidad artística de Cuevas puede hacer una delicada y sutil versión de “Las Espigadoras” de la zarzuela “La Rosa del Azafrán”, con la carga dramática que tiene la letra y ser capaz de hacer reír. También, muy divertidos fueron sus discursos de la “Ronda de enamorados”, “El guitarrico” y, sobre todo “La gatita blanca” con sus explicaciones del origen de la jota.
Además de los músicos Frank Merfort y Richard Veenstra se acompañó del coro de la “Capilla Polifónica Ciudad de Oviedo” para algunas piezas, entre ellas “Adiós a la bohemia” del maestro Sorozábal con libreto de Pío Baroja; gran compositor y gran letrista. Después del “Tango de las percheleras” a ritmo de samba y la zarzuela de postguerra “Renacer”, rescató la famosa “Amor de hombre” que Mocedades puso en los oídos de las generaciones actuales extrayéndola de “La leyenda del beso”. Fue un éxito con Mocedades y lo volverá a ser a ritmo de electrónica con Rodrigo Cuevas, cuando grabe su álbum.
Hablar de Rodrigo Cuevas es hablar de un creador que cuida la estética, la música, los discursos, se documenta y trabaja sus shows sin dejar nada al azar, siendo original hasta en los detalles más ínfimos, como su atuendo o su página web rodrigocuevas.sexy, ¿a quién se le ocurre un dominio así? Además, rescata un patrimonio de una riqueza sublime como es la zarzuela, y le da un aire nuevo desde el cariño y desde el conocimiento, aunque a algunos puristas les chirríe. En definitiva, ha sido un lujo para Gijón poder acceder a un espectáculo tan original como este, y puede que triunfe o puede que no, pero Rodrigo Cuevas encaja en el concepto de artista total.
viernes, 12 de agosto de 2022
Crystal Fighters hace su agosto en Poniente
Fotografías de Fernando Rodríguez para LNE
“Crystal Fighters”, Concierto de la Semana Grande en el escenario de Poniente. Jueves, 11 de agosto de 2022.
Hace un par de meses, se dio a conocer la programación de conciertos de la Semana Grande y en algunos medios de comunicación se publicaban las cifras con todos los ceros del caché de cada artista que pasaba por el escenario de la Plaza Mayor y el de Poniente. En este listado destacaba sobre manera el precio de la actuación de “Crystal Fighters”: 70.000 euros (IVA aparte, si no estoy mal informada), casi triplicando el caché del segundo del listado (Coque Malla y “La La Love You”, 25.000 €). Si bien es la actuación más internacional de todo el cartel no deja de ser una cantidad exorbitante para un grupo que apenas es conocido por el público en general, sobre todo por los gijoneses de a pie, para quien, supuestamente, se destina el presupuesto y se hacen las fiestas, que para eso son sus fiestas, amén de que si se consigue atraer más turismo gracias a los eventos bienvenido sea.
“Crystal Fighters” está en el cartel porque es la nueva sensación de los festivales veraniegos de los últimos años, una formación londinense que mezcla indie con ritmos dance y toques de rock y pone a todo el mundo en pie a bailar como si no hubiera mañana. Y con esas pretensiones llegó al escenario de Poniente. Claro que el público o no se enteró o no era santo de su devoción, ya que los asistentes apenas rodeaban la mesa de sonido.
Arrancaron con una buena exhibición de percusionistas de txalaparta y rápidamente todo el mundo comenzó a votar a ritmo de “I Love London”. Y entre guitarras con distorsiones, ukeleles, teclados y pistas grabadas sonaron canciones "happy flowers" que abogan por temáticas relacionadas con el misticismo y la naturaleza, con estribillos muy pegadizos y fáciles de recordar, entre ellas las de más éxito como “Love Natural”, “Follow” o “You & I”. Todo aderezado con muchos ritmos de percusión, muchos mensajes de paz y amor, una puesta en escena bien estudiada y, sobre todo, mucha interacción con el público. Un concierto de escasa hora y media que terminó con una invitación para ir a la playa a ritmo de “Plage”.
Si el éxito se mide por número de asistentes podemos decir que “Crystal Fighters'' no fue un gran éxito. Ahora bien, si obviamos el tema del caché (dicen que hablar de dinero es de mala educación), “Crystal Fighters” es un grupo divertido y apropiado para quedar bien en cualquier evento veraniego. Están de moda y cada cual hace su agosto y su vendimia como puede. Por lo demás, que cada uno saque sus propias conclusiones.
lunes, 1 de agosto de 2022
Atracón de azúcar con James Blunt
James Blunt en el “Gijón Life”. Teatro de la Laboral, domingo, 31 de julio de 2022.
Desde que James Blunt saltó a la fama con su primer álbum “Back To Bedlam” que contenía la almibarada “You’re Beautiful”, allá por 2005, ha acumulado nueve álbumes en total y, aunque ha conseguido fabricar algún que otro éxito ninguno ha vuelto a pegar el pelotazo de aquella canción. Su último lanzamiento, donde aglutina sus greatest hits fue la excusa para su reclamo en el “Gijón Life” como cabeza de cartel internacional, sin embargo, la venta de entradas no funcionó como se preveía y acabó celebrando su concierto en el Teatro de la Laboral para un público que ocupaba la mitad del aforo. Casi mejor, porque aunque el británico haya tenido éxitos internacionales no deja de ser un cantante de bares y se mueve mejor en las distancias cortas.
Con una voz limpia y bien afinada, aunque por momentos contenida sin abusar de sus característicos falsetes (quizás por aquello de racionar para su siguiente cita en A Coruña), se mostró simpático y con ganas de agradar, esforzándose con el español durante algunas frases y repartiendo abrazos efusivos entre las butacas para deleite de sus fans. Se ganó al público con temas como “Wisemen” o la sutil “Smoke Signals”, arropado por batería, guitarra, bajo y teclados. También tuvo sus momentos íntimos, por ejemplo, cantando “Goodbye my lover” y demostrando sus limitaciones con el piano, y encontró hueco para presentar algunas de las pocas nuevas con toda la banda como “Love Under Pressure” (nada que ver con la de David Bowie y Queen).
Además de la citada “You’re Beautiful” los momentos más efusivos del concierto fueron entonando “OK”, aquella del cameo con el DJ Robin Schulz, la rítmica “Bonfire Heart” y la difícil de entender el porqué de tanta fama “1973”, con ese ritmo cansino y esa letra tan edulcorada.
En total, hora y media de sesión de british pop agradable y con buen sonido, aunque el repertorio resultó un tanto empalagoso, tanto como comerse un buen trozo de tarta muy bien decorada. Pero el exceso de azúcar también tiene su público.
domingo, 31 de julio de 2022
El Tsunami mantiene el nivel con “Airbourne”
Skindred”, “Medalla”, “Clutch”, “Syberia” y “Airbourne”.Tsunami Festival, sábado, 30 de julio de 2022
Última sesión de la cuarta edición del Tsunami y el nivel sigue subiendo. Sorprende “Skindred” por su originalidad y su estilo indefinible, cuya mejor baza es la interacción con el público. Los miles de asistentes cantaron, bailaron, tocaron el suelo y se desmelenaron a ritmo de “Nobody”, entre muchas otras. Un concierto bien planificado que puso el listón muy alto.
Después, en el escenario pequeño (denominado este año Cristina Zapico) los barceloneses “Medalla”, una banda que se mueve entre el rock alternativo y el post-punk, que tienen gancho y lo hacen bastante bien, pero en esta sesión pasaron desapercibidos entre un cartel con tanta figura internacional.
“Clutch”, era otra de las bandas estadounidenses más esperadas en esta edición y, al contrario que “Skindred”, la conexión con los asistentes fue más bien tibia. Su actuación se reduce a todo un catálogo de efectos y técnicas de guitarra, entre distorsiones y más distorsiones del guitarrista de la banda, sobradamente consagrada tras una docena de álbumes publicados. Mucha técnica pero poco gancho con el público.
Se sabe que la música instrumental no vive sus mejores momentos y, por ello, es de agradecer que los programadores del Tsunami hayan contado con “Syberia”,una banda de rock que se recrea en la búsqueda de la perfección del sonido, creado sobre armonías estándar y huyendo del virtuosismo acrobático. Los aficionados a este tipo de música al borde de la extinción disfrutaron con los catalanes y el resto de los miles de asistentes se tomaron un descanso porque faltaban platos fuertes.
Sonó el primer acorde de "Ready rock" y mareas de gente acelerando el paso hacia el escenario grande para no perderse ni un segundo del concierto de los australianos “Airbourne”, porque había ganas de comprobar de primera mano si la fama de ser los sucesores de AC/DC tiene fundamento. Es difícil sustituir mitos, sobre todo si están vivos, pero “Airbourne” tiene una robustez rítmica que impacta, unos riffs bien elaborados y fáciles de recordar y algunas canciones que ya han calado, como "Breaking outta hell". Y, aunque no son AC/DC los cuatro componentes parapetados con ocho grandes torres Marshall se dejaron la piel en el escenario con lo mejor de sus cinco discos y se ganaron nuevos adeptos. Un gran concierto que casi se ve empañado en los últimos minutos por un fallo del sonido exterior rápidamente solucionado, y entre medias el cantante Joel O’Keeffe demostró sus tablas tirando del numerito de reparto de bebidas para calmar a los miles de asistentes.
“Airbourne” no son AC/DC pero es una banda que merece la pena y que puso la cuarta edición del Tsunami al nivel de las dos primeras. A ver con qué nos sorprenden el año que viene.
Crítica publicada en La Nueva España
sábado, 30 de julio de 2022
Tsunami: fracaso de Pennywise y triunfo de Ska-P
“Pennywise”, “Liher”, “Flogging Molly” y “Ska-P”. Tsunami Festival, Parque Hermanos Castro. Viernes 29 de julio de 2022.
Probablemente Pennywise, junto con Ska-P, era uno de los nombres más atractivos del cartel de la sesión del viernes, en la cuarta edición del Tsunami de Gijón. Los californianos se habían encargado de abrir la primera edición (junto con “The Offspring”), recién estrenado su álbum “Never Gonna Day” y arrasaron. Todavía se recuerda como retumbaban los cánticos del público tarareando el estribillo del “Bro Hymn” a la salida del recinto de la Laboral. Pero esta vez no fue así. Quizás las siete de la tarde es demasiado temprano y la luz del día no inspira o quizás esta banda ya ha dado de sí todo lo que tenía que dar. El caso es que en una hora de concierto no consiguieron tocar completos ni media docena de temas. Aquello era un empieza todo y no acaba nada, paseitos por el escenario al grito de ¡fuck you!, guitarrazos sin control, amasijo de ruidos sin definición, etc., y las pocas canciones que consiguieron tocar se les caía el tempo o se les olvidaba la letra. En fin, un desastre. Hasta que no sonó su particular versión de “Stand By Me” (la penúltima del concierto, por cierto), no consiguieron enganchar al público. Y para rematar, triunfada total una vez más con el "Bro Hymn", el himno que los consagró y con el que se pueden permitir vivir de rentas eternamente. Desconozco las cifras de su elevadísimo caché, pero a razón de su espectáculo no merecen ni las viandas.
Todo lo contrario fue la actuación del cuarteto vasco “Liher” en el escenario pequeño. La cantante Lide Hernando echó las vísceras a través de esas dotadas cuerdas vocales que posee y enganchó al público desde la primera canción. Los vascos tenían ganas y energía para comerse el escenario y así lograron salir exitosos.
Y otra vez en el escenario grande fue el turno de “Flogging Molly'': divertidos, buenos músicos y bien empastados, con su peculiar fusión de sonidos irlandeses y la caña del punk rock hicieron vibrar el asfalto del Parque Hermanos Castro. Tienen buen repertorio y un frontman (Dave King), simpático y comunicativo que levantó los ánimos e hizo brotar al público hasta casi agotarlos.
Otra banda que se ganó con creces a los miles de asistentes fue “Ska-P”. Desde el escenario grande repasaron las controvertidas letras que identifican a la banda, comenzando por la divertida (aunque floja en versos) “Estampida” y terminando con “El Vals del Obrero”, sin dejar de arremeter contra los toreros asesinos, la monarquía, la iglesia católica o los medios de comunicación y alegar a favor del cannabis, la multiculturalidad o la imaginación con la recién estrenada “Estimado John”. Un éxito total.
Crítica publicada en La Nueva España
domingo, 24 de julio de 2022
Manolo García, un creador inagotable
Manolo García, “Gira 22”, Gijón Life. Sábado 23 de julio de 2022.
Desde que Manolo García escribió los versos de “Insurrección” sentado en un váter y a toda prisa para poder grabarlo -porque la discográfica apremiaba y aún no era lo suficientemente solvente como para tomarse su tiempo-, hasta su doble álbum recién publicado han pasado más de tres décadas en las que el talento creativo de García ha brotado una y otra vez. Su repertorio cosechado en solitario, tras separarse de Quimi Portet y aparcar “El Último de la Fila”, da para muchas horas recital con grandes canciones, sin embargo, el cantante catalán no olvida sus orígenes y siempre está dispuesto a satisfacer al público que le ha seguido desde sus inicios. Por ello escogió “Insurrección” para comenzar y también para finalizar el concierto de Gijón, porque no hay mejor himno. Pero también rescató del dúo grandes temas como “Lejos de las leyes de los hombres”, “A veces se enciende” la magnífica “Aviones Plateados” o la dulce “Sara”, entre otras.
El motivo de la gira es la presentación de dos álbumes publicados a la vez, porque su vena creativa no cesa y el parón de la pandemia dio para mucho. Así, escuchamos algunas de sus últimas composiciones de “Mi vida en Marte” que ya se han hecho muy populares, como “Un poco de amor” o las inspiradas “Diez Mil Veranos” y “Quisiera escapar”, con esos guiños copleros que imprime García en su voz; y también “Reguero de Mentiras”, la cual habrá que pulir un poco más, sobre todo en los coros. También, de su otro álbum nuevo “Desatinos Desplumados” nos presentó dos temas que destacan: el primero la rumba “La Maturranga”, con un buen arreglo de guitarras y que está llamada a ser uno de sus himnos coreados en los futuros conciertos. El segundo, “Laberinto de Sueños”, para el que escenificó una especie de cuadro flamenco en el escenario con toda la pedazo de banda que trae a cada uno de sus shows.
Y entre lo más viejo y lo más nuevo, durante dos horas y media de concierto nos deleitó con sus grandes canciones en solitario, principalmente de su álbum “Arena en los bolsillos” del que no faltó “Prefiero el Trapecio” o “Pájaros de barro” y, por supuesto, “A San Fernando, un ratito a pie y otro caminando”, coreada por el público a un volumen que casi tapaba la potente amplificación que traía la banda.
Manolo García es un creador inagotable y ha logrado cosechar mucho repertorio y de lo más exquisito, pero sus conciertos no son solo una canción tras otra por muy exitosas que sean, lo mejor es su presencia y su manera de comunicarse con el público. Con un lenguaje sin grandilocuencias esgrime discursos que defienden el arte y la cultura, reclaman justicia social y, sobre todo, apuestan por la importancia de estar aquí y ahora. Es un tipo feliz y con sus canciones hace feliz a los demás.
Crítica publicada en La Nueva España
sábado, 23 de julio de 2022
Tocororo Suite. El alma cubana en forma de danza
“Tocororo Suite”: Compañía “Acosta Danza”. Teatro Jovellanos, viernes 22 de julio de 2022.
“Tocororo” fue la pieza que en el año 2003 marcó el inicio como coreógrafo del bailarín Carlos Acosta, y casi veinte años después presenta en Gijón una versión reducida bajo el título “Tocororo Suite”. El motivo por el que perdura en cartel después de tantos años lo pudimos comprobar en el Teatro Jovellanos y es simplemente porque la pieza es espectacular. Se trata de una obra que fusiona ballet clásico con danza contemporánea y danzas folklóricas cubanas, que tiene el atractivo de interpretar la música en directo y un argumento bien hilado con posibilidad de muchas lecturas.
Cinco músicos en el escenario comenzaron interpretando una partitura de latin jazz de un nivel muy alto, dando paso al protagonista del cuerpo de baile que representa al joven viajero que se tiene que enfrentar a las dificultades de sobrevivir en un lugar ajeno. El joven, ataviado con una maleta, se mueve con pasos de ballet clásico técnicamente impecables, sin embargo, está en un entorno en el que predomina la danza contemporánea y los bailes folklóricos y por ello es rechazado. Su empeño por adaptarse a la nueva situación le impulsa a luchar y trabajar hasta lograr salir victorioso.
Mediante una sucesión de números coreográficos Carlos Acosta, al frente de la compañía “Acosta Danza”, encontró la forma de representar la emigración, la confrontación de culturas, la violencia, el amor, el erotismo o las luchas por el poder, y todo ello con toques de humor y, sobre todo, con una calidad técnica impecable.
Los músicos en vivo interpretaron un repertorio ecléctico en el que se fusionan muchos elementos, imprimiendo así un toque de calidad a las magníficas coreografías. El único defecto fue la disparidad de volúmenes en las percusiones que, por momentos, se apoderaban del resto de los instrumentos y resultaban molestas. Quizás, hubiera sido más oportuno la utilización de pantallas de metacrilato.
En definitiva, “Tocororo Suite” es una magnífica fábula que representa las raíces cubanas en forma de danza, capaz de satisfacer a los entendidos en danza, a los melómanos y al público en general que busca entretenimiento y un poco de diversión. Una gran creación de Carlos Acosta digna de ser representada por mucho tiempo.
Crítica publicada en La Nueva España
sábado, 16 de julio de 2022
Con Robe hay esperanza para el rock
ROBE: Gira “Ahora es cuando”, Festival Gijón Life. Viernes, 15 de julio de 2022.
Arranca la tercera edición del “Gijón Life” con la gira “Ahora es cuando” de Robe Iniesta, uno de los artistas más personales e inigualables del rock español. El ex líder de “Extremoduro” apareció en el escenario rodeado de una pedazo de banda que es para quitarse el sombrero y nos deleitó con un concierto largo que osciló entre la magia y la nostalgia de las grandes épocas del rock. Ni siquiera nos importó que empezara media hora más tarde ni que se tomase un largo descanso a mitad del show.
En la primera parte escuchamos temas clásicos de “Extremoduro” y algo de sus dos álbumes en solitario, comenzando con “Del tiempo perdido”, en el que pudimos apreciar su timbre de voz horrible y gastado, a medio camino entre Sabina y Coque Malla y cuando se ponía cañero parecía el mismo Luis Zahera llamando a “Malamadre” en “Celda 211”. Peccata minuta, porque Robe no está donde está por sus cualidades vocales y, además, para compensar estas carencias ahí estaba Lorenzo González en los coros. Brutal en todas sus intervenciones destacando en “Un suspiro acompasado”, así como en el apabullante final de “La canción más triste”.
Y después de “El tango suicida”, una de las canciones más singulares de “Extremoduro” cerró la primera parte con la “Dulce introducción al caos”, pieza del álbum conceptual “La ley innata” en la que la “Flying V” del guitarrista Woody Amores volaba vertiginosamente hasta el destroyer final.
En la segunda parte escuchamos “Mayéutica” el último álbum conceptual recién publicado que ya ha calado entre los fans y representa toda una sinfonía hábil en ideas, matices y derroche de sonoridades. Ya desde su “Interludio” se desató la locura entre el público coreando a grito de “bailar como una puta loca”, con un gran solo de Hammond de Álvaro Rodríguez. ¡Qué gran músico!
Y después de la “Coda Feliz” dejó para los bises los grandes éxitos: “Jesucristo García”, “Puta” y “Ama, ama y ensancha el alma”, culminando así un show que es para vivirlo, porque no hay suficiente espacio en este periódico para expresar la sensación con la que se fue el público del recinto. Y es que Robe es uno de los grandes con mayúsculas, sus canciones tienen tanto trasfondo, hay música, hay filosofía y están tan bien construidas que nos devuelve la esperanza a los amantes del rock.
Crítica publicada en La Nueva España
viernes, 8 de julio de 2022
La Ritirata: interpretando a Mancini
“La Ritirata”: Festival “Música Antigua Xixón”, Centro de Cultura Antiguo Instituto, jueves, 7 de julio de 2022.
El festival “Música Antigua Xixón” (MúAX), nació con la intención de visibilizar y divulgar el repertorio musical anterior a 1750 y a lo largo de estos años se ha convertido en una de las citas culturales imprescindibles de la ciudad. La presente edición celebra su 25º Aniversario con una programación ambiciosa entre talleres, conferencias, concursos, conciertos y un estreno a cargo de la prestigiosa formación “La Ritirata”, galardonados con importantes premios bajo la dirección del violonchelista barroco Josetxu Obregón y acompañado por Tamar Lalo (flauta), Vadym Makarenko (violín), Miriam Hontana (violín), Lola Fernández (viola) e Ignacio Prego (clave).
“La Ritirata” dedica el programa entero al compositor napolitano Francesco Mancini (1672-1737), conmemorando así el 350 aniversario de su nacimiento, programa que ha sido premiado con la gira de la Asociación Española de Festivales de Música Clásica (FestClásica). Por este motivo tuvo lugar el estreno de la gira ante el aforo completo del patio del Antiguo Instituto, por otro lado, adaptado magníficamente a través de cortinas gigantes para convertirlo en un entorno adecuado para la escucha de estos repertorios.
Así descubrimos parte de la obra de Francesco Mancini, un compositor que pasa desapercibido y, sin embargo, sus obras son verdaderas joyas del barroco napolitano. Tres conciertos para flauta y cuerda, dos oberturas de las óperas “Hydaspes” y “Trajano” (y un aria fuera de programa), la “Tocata 2ª di Cembalo per Studio” y la “Obertura de la cantata “Care mura beate” fue el repertorio ofrecido por “La Ritirata”, con una calidad de interpretación que certifica su prestigio. Destacamos el último concierto (nº 14) por su fantástica sonoridad y sus brillantes contrastes impecablemente articulados por la formación, dando muestras de empaste y muchas horas de ensayo conjunto.
La sonora ovación dio lugar a una propina sorprendente: como estreno absoluto quisieron rendir homenaje a otro Mancini más conocido por sus bandas sonoras, interpretando la famosa “Pantera Rosa” en un arreglo a la manera de Francesco Mancini. Fabuloso. Además, al ser una pieza tan conocida nos dejó entrever peculiaridades compositivas del Mancini barroco. Sin duda un gran descubrimiento gracias, una vez más, al festival “Música Antigua Xixón”.
jueves, 7 de julio de 2022
La mediocridad de Taburete
Festival Metrópoli, Recinto Ferial Luis Adaro. Miércoles, 6 de julio de 2022.
Cuatro discos en el mercado lleva “Taburete” y el quinto a punto de salir (previsto para octubre), con algunas canciones que ya han sido avanzadas en formato single. Y tras un repaso por la mayor parte de su discografía seguía sin encontrar el motivo por el cual este dúo tiene tanto gancho. La voz de Guillermo Bárcenas es más bien mediocre, las progresiones armónicas son tópicas y típicas de canciones infantiles, las melodías pobres e insulsas y los arreglos de lo más simple. Ni siquiera estos dos chicos madrileños destacan por tener un físico espectacular, claro que esto es muy subjetivo. En cuanto a las letras, la cosa no da para mucho: frases de corta y pega que parecen sacadas de libretas de su etapa de secundaria, con cierta reiteración al consumo de alcohol y a la apertura de piernas, (“Yo mataría por estar entre tus piernas”, frase de la canción “Entre tus piernas” o “Esperando que abras las piernas y me dejes pasar”, de la canción “Belerofón”). Por cierto, las dos canciones citadas son del mismo disco, prueba de poca capacidad inventiva.
Viendo que lo grabado no había por donde cogerlo pensé que, quizás, tuvieran un directo potente, de esos que pegan en el pecho y vibran hasta las farolas. A veces pasa. Y el Festival “Metrópoli” era la excusa perfecta para comprobarlo: muy buena capacidad de aforo al aire libre, un precio de entrada muy atractivo para todo tipo de gente y una noche con una temperatura ideal para Gijón.
Batería, bajo, guitarras y teclados y hasta un trompetista que apenas tuvo intervenciones acompañaron al dúo; probablemente muy buenos músicos todos ellos, pero sin hueco para mostrar su talento. El caso es que en directo los de Taburete me parecieron más mediocres aún si cabe. Claro que es mi opinión, probablemente no compartida con gran parte del aforo abarrotado hasta la bandera que no dejaron de corear algunas de sus canciones a garganta viva entre cañas y selfies.
En fin, Guillermo Bárcenas y Antón Carreño son un claro ejemplo de esa “segunda generación rica” que captan seguidores por cuestiones ajenas a la música, bien sea por afinidad política o bien por el morbo de ser hijo y nieto de personajes corruptos. Desde luego por su talento musical no es.
Por suerte, en las carpas cercanas al escenario pudimos encontrar bandas con grandes músicos tocando en directo que nos dulcificaron el oído antes y después del susodicho concierto. Y sin tanta parafernalia.
Crítica publicada en La Nueva España
miércoles, 22 de junio de 2022
“Gijón del Alma” tiene nuevo disco
Víctor Cimadevilla: Presentación del disco “Viejas Canciones”. Colegiata de San Juan Bautista, Gijón, martes, 21 de junio de 2022.
Después de más de 60 años dedicados a la música Víctor “el de Cimadevilla”, no pierde las ganas de embarcarse en nuevos proyectos y acaba de publicar un disco llamado “Viejas Canciones” que, curiosamente, también contiene canciones nuevas. La presentación tuvo lugar, cómo no, en el barrio de Cimadevilla y escogió un día con doble celebración: el Día Europeo de la Música y el Día Mundial de la ELA, dedicando una parte de la recaudación por la venta del disco a la Asociación de Esclerosis Lateral Amiotrófica.
Víctor no quiso estar solo frente al público y contó con la colaboración de Mercedes Ben Salah y Agustín Vázquez, con los que compartió escenario cantando clásicos con la música pregrabada. Para la presentación de sus nuevas canciones optó por la música en directo, contando con la profesionalidad de “Moriarty”, un dúo mítico de los locales de Gijón formado por Rafa García (guitarra) y David Montenegro (percusión) que acompañaron al cantante en tres temas bastante pegadizos y bien tocados: “Será asturiano”, compuesta por Javier Díaz Gontín (Zapato Veloz), “Sabes” de Narciso Bermúdez y “Nuestro gran amor” de Cuco Sánchez.
Quizás, la Colegiata de San Juan Bautista no era el lugar más apropiado para un concierto con música amplificada, por la excesiva reverberación natural del recinto que emborronaba el sonido. Aún así, el casi centenar de amigos, fans y curiosos que se dejaron caer por allí disfrutaron y, sobre todo, apreciaron el amor de Víctor por la música y por su “Gijón del Alma”, el famoso himno de los gijoneses que nació en el local de Víctor, en colaboración con Javier Díaz, hace ya 30 años y que aún no se ha conseguido su oficialidad. Y eso que no existe un solo gijonés que no la haya cantado. Quizás, va siendo hora.
Crítica publicada en La Nueva España
domingo, 19 de junio de 2022
La osadía de Bertín Osborne
Bertín Osborne: Gira “40 años son pocos”. Teatro de la Laboral, sábado, 18 de junio de 2022.
“40 años son pocos” es el último trabajo discográfico de Bertín Osborne y el motivo de la gira intensa que recorre distintos escenarios, pasando por el Teatro de la Laboral que le recibió con un aforo casi al completo. El título es más que adecuado para explicar sus dotes vocales, puesto que después de cuarenta años dedicándose a la música todavía no ha aprendido a cantar. Claro que a estas alturas poco importa ese detalle porque con su peculiar simpatía, su éxito televisivo y sus chascarrillos “campechanos”, logra salir victorioso de los recitales.
Rodeado de una docena de mariachis comenzó su repertorio con algunas rancheras de las de toda la vida e hizo un repaso por sus canciones más exitosas. “Amor Mediterráneo”, “Como un vagabundo” o la rumba “Noches de San Juan”. Sus discursos calaban entre los fans y varias espontáneas le gritaban “Bertín, estás buenísimo” e incluso un caballero le azotó “que sepas que mi casa es la tuya”.
Sus canciones clásicas, las compuestas por él (como se encargó de recordar reiteradas veces) sonaron más o menos entonadas puesto que están hechas a su medida, sin embargo, su vocación de crooner le lleva a cometer la osadía de querer cantar temazos que no están a su altura. No contento con destrozar “Release me”, “New York, New York” y hasta la mismísima “América, América” (pobre Nino Bravo), se atrevió con dos de las icónicas de Luis Miguel: “Por debajo de la mesa”, del gran Armando Manzanero y “La Bikina”, con unos arreglos buenísimos. La banda de músicos que acompaña es espectacular y los arreglos musicales dirigidos por el pianista son de primera, qué lástima que Bertín abriera la boca para taparlos.
Con la simpatía que le caracteriza y entre copa y copa de vino apurada, con la excusa de aclarar la garganta, la que mejor cantó y escenificó fue la ranchera “Llegó borracho el borracho”. Ya para despedir recurrió al éxito de Albert Hammond, “Échame a mi la culpa” con la que salió triunfante una vez más. Y es que para ser artista hay que ser valiente y atrevido, incluso hay artistas que rozan la temeridad, tan necesaria para lograr el éxito. Y luego está el caso de Bertín Osborne que va por otros parámetros.
Crítica publicada en La Nueva España
viernes, 10 de junio de 2022
La OSPA, un tesoro que hay que cuidar
Orquesta Sinfónica del Principado de Asturias, Teatro Jovellanos, jueves 9 de junio de 2022.
Director: Maximiano Valdés
Solista: Esther Yoo (violín)
Con un programa ambicioso a la par que atractivo cuesta entender el porqué de la escasez de público en el último concierto de la temporada que nuestra Orquesta Sinfónica ofreció en el Teatro Jovellanos. Como invitados la joven y brillante violinista Esther Yoo y el director Maximiano Valdés, una de las batutas más queridas de la OSPA tras haber ostentado la titularidad durante dieciséis años hasta 2010.
Escuchamos tres grandes obras cronológicamente inversas en cuanto a fecha de composición, la primera de ellas la suite para orquesta de Ravel “Le Tombeau de Couperin” (1919). Precioso preludio que se balanceaba entre los ornamentos barrocos inspirados en Couperin y esas armonías del siglo XX recién exploradas. Valdés con su discreta gestualidad al frente de la OSPA lograba poner cada sección en su sitio durante los cuatro movimientos sin excesos ni artificios, dejando como protagonista a la propia partitura para que el público pudiera apreciarla en su justa medida.
Tras pequeños cambios en el escenario sonó la partitura más famosa de Max Bruch, el “Concierto para violín nº 1 en sol menor” (1868) en manos de la violinista estadounidense de origen coreano Esther Yoo. ¡Qué magnífica violinista! Ni buscando con lupa encontramos el más mínimo atisbo de imperfección con su Stradivarius. Entre el lirismo de las melodías y la brillantez en la ejecución del tercer y último movimiento, con ese juego de cuerdas dobles y cuádruples, levantó una ovación tan larga que Yoo agradeció con una increíble versión de la melodía infantil “Yankee Doodle”. Grande Yoo.
En la segunda parte escuchamos la “Eroica” (1803), la sinfonía con la que Beethoven abandona el Clasicismo para explorar la colorida armonía y la intensidad del Romanticismo. Me encanta la dirección de Max Valdés, sin concesiones a un efectismo extravagante y sabiendo extraer cada línea melódica y cada tema con intensidad. Valdés, se mostró encantado de haber vuelto momentáneamente al frente de la orquesta y se despidió solicitando al público apoyo para la OSPA. Con su lenguaje no verbal el motivo que argumentó fue: “porque es un verdadero tesoro”. Valdés tiene razón.




















