Mostrando entradas con la etiqueta Barroco. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Barroco. Mostrar todas las entradas

viernes, 8 de julio de 2022

La Ritirata: interpretando a Mancini

 



“La Ritirata”: Festival “Música Antigua Xixón”, Centro de Cultura Antiguo Instituto, jueves, 7 de julio de 2022. 


 El festival “Música Antigua Xixón” (MúAX), nació con la intención de visibilizar y divulgar el repertorio musical anterior a 1750 y a lo largo de estos años se ha convertido en una de las citas culturales imprescindibles de la ciudad. La presente edición celebra su 25º Aniversario con una programación ambiciosa entre talleres, conferencias, concursos, conciertos y un estreno a cargo de la prestigiosa formación “La Ritirata”, galardonados con importantes premios bajo la dirección del violonchelista barroco Josetxu Obregón y acompañado por Tamar Lalo (flauta), Vadym Makarenko (violín), Miriam Hontana (violín), Lola Fernández (viola) e Ignacio Prego (clave). 


“La Ritirata” dedica el programa entero al compositor napolitano Francesco Mancini (1672-1737), conmemorando así el 350 aniversario de su nacimiento, programa que ha sido premiado con la gira de la Asociación Española de Festivales de Música Clásica (FestClásica). Por este motivo tuvo lugar el estreno de la gira ante el aforo completo del patio del Antiguo Instituto, por otro lado, adaptado magníficamente a través de cortinas gigantes para convertirlo en un entorno adecuado para la escucha de estos repertorios. 


Así descubrimos parte de la obra de Francesco Mancini, un compositor que pasa desapercibido y, sin embargo, sus obras son verdaderas joyas del barroco napolitano. Tres conciertos para flauta y cuerda, dos oberturas de las óperas “Hydaspes” y “Trajano” (y un aria fuera de programa), la “Tocata 2ª di Cembalo per Studio” y la “Obertura de la cantata “Care mura beate” fue el repertorio ofrecido por “La Ritirata”, con una calidad de interpretación que certifica su prestigio. Destacamos el último concierto (nº 14) por su fantástica sonoridad y sus brillantes contrastes impecablemente articulados por la formación, dando muestras de empaste y muchas horas de ensayo conjunto. 

 

La sonora ovación dio lugar a una propina sorprendente: como estreno absoluto quisieron rendir homenaje a otro Mancini más conocido por sus bandas sonoras, interpretando la famosa “Pantera Rosa” en un arreglo a la manera de Francesco Mancini. Fabuloso. Además, al ser una pieza tan conocida nos dejó entrever peculiaridades compositivas del Mancini barroco. Sin duda un gran descubrimiento gracias, una vez más, al festival  “Música Antigua Xixón”.


jueves, 7 de abril de 2022

Rescatando a Boccherini

 

“Stabat Mater”: Ensemble Trifolium y María Espada (soprano). Organiza: Sociedad Filarmónica de Gijón. Teatro Jovellanos, 6 de abril de 2022. 


Dos obras del compositor Luigi Boccherini protagonizaron el concierto ofrecido por la Sociedad Filarmónica de Gijón para celebrar la llegada de la Semana Santa y con el mecenazgo de la Fundación María Cristina Masaveu Peterson. El lunes previo al concierto, el catedrático de musicología Ramón Sobrino se encargó de impartir una conferencia que tituló “Iuxta Crucem lacrimosa”, en la que profundizó sobre la obra de Boccherini y en especial sobre el “Stabat Mater”, compuesto en 1781. Nadie mejor que Sobrino para iluminarnos sobre una etapa histórica española que aún queda mucho por explorar. 


Sobre las tablas del Jovellanos el “Ensemble Trifolium”, formado por Carlos Galifa y Sergio Suárez (violines), Juan Mesana (viola) y Javier Aguirre (violonchelo), inició el concierto interpretando el “Cuarteto en Do menor, Op. 2, nº 1”, escrito por Boccherini en su periodo italiano antes de establecerse en España definitivamente. En el segundo de los tres movimientos observamos un importante protagonismo del violonchelo que fue solventado con ciertas dificultades de afinación por el chelista Javier Aguirre. Más lucido quedó el último movimiento Allegro con sus contrastes, que sirvió para compensar los desajustes anteriores. 


En la segunda parte se interpretó la primera versión del “Stabat Mater” de Boccherini y para ello se incorporó al cuarteto la contrabajista Susana Ochoa, para interpretar la partitura escrita para un segundo “violoncelli obbligati” que fue sustituido por el contrabajo. En esta obra el protagonismo absoluto se lo llevó la soprano extremeña María Espada, que puso voz al himno medieval de origen franciscano y dejó al auditorio impresionado con su calidad vocal. Especialista en este tipo de repertorio su fama le precedía, sin embargo, su voz en directo es aún más redonda y más cálida, superando la calidad de las versiones discográficas. Además, dotada de una técnica sublime y una buena dicción acometió los versos con gran expresividad, metiéndose en el papel para darle emotividad al sufrimiento de María durante la crucifixión de su hijo.  


A pesar de los problemas de afinación que hubo, en parte debido al empeño “historicista” de prescindir de los avances más modernos (como la pica del chelo) y preferir cuerdas de tripa, que en ocasiones no empastan con las metálicas del contrabajo, fue un magnífico concierto en su totalidad,  por la exquisita voz en directo de María Espada y por la singularidad del repertorio tan pocas veces escuchado. El mérito es de los artistas por su calidad y su interés en rescatar obras de nuestro patrimonio que merecen más luz, como estas de Boccherini. 

Crítica publicada en La Nueva España   

viernes, 1 de abril de 2022

Concerto Baroque de la OSPA

 


Concierto de abono de la OSPA: “Concerto Baroque”. Juan de la Rubia (órgano y dirección), Nuria Rial (soprano. Teatro Jovellanos, jueves 31 de marzo de 2022. 


Antes de comentar el magnífico concierto ofrecido por la OSPA en el Teatro Jovellanos hay un par de detalles que me gustaría resaltar. El primero de ellos es que estaría bien que a estas alturas pandémicas el programa de mano se volviese a dar impreso ya que, si tenemos en cuenta la media de edad, gran parte de los asistentes no se manejan con los códigos QR y es importante para seguir el desarrollo del concierto. Además, entra en conflicto con el segundo: la voz en off que da la bienvenida prohíbe el uso de móviles durante el espectáculo, con la excusa de que “puede causar interferencias con nuestro equipo técnico”. En resumen, la OSPA nos invita a descargar el programa a través de un código QR que no podemos visualizar porque está prohibido usar móviles, ya que pueden causar interferencias con un supuesto equipo que no hay porque el concierto es 100% acústico. En fin, cosas que habría que revisar.  


“Concerto Baroque” es el último concierto de abono de la OSPA dedicado a la música barroca y a los dos compositores por excelencia: Bach y Haendel, con permiso de Purcell y Vivaldi. La sección de cuerda de la sinfónica se adaptó perfectamente a las complejas exigencias que requiere interpretar un programa de este tipo, comenzando por el “Concierto de Brandemburgo nº 3 en Sol Mayor” y dirigido por el organista Juan de la Rubia, que nos deleitó con una buena interpretación al clave captada en el segundo movimiento. Es un instrumento que carece de presión sonora y, por lo tanto, es absorbido cuando se interpreta en conjunto con las cuerdas. 

Con gran vitalidad cambiaba del clave al órgano y llevaba  la dirección de la orquesta hasta con los pies, implicándose para lograr extraer con precisión las notas de la mente creadora de Haendel en su “Concierto en Fa mayor nº 13”. Fantástica la dirección y la interpretación al órgano de Juan de la Rubia, que jugaba con los registros del instrumento para que pudiéramos escuchar el sonido del cuco y del ruiseñor, entre otros muchos detalles. 


La soprano Nuria Rial gustó con las dos cantatas de Bach mostrando una técnica depurada y limpia muy evidente en los finales de frase, en los que alargaba las vocales y acortaba las consonantes finales al mínimo posible (una de las dificultades que tiene el idioma alemán), logrando así una voz natural y elegante con graves plenos que lucían alternando con la flauta de Myra Pearse. Más brillante, aún si cabe, estuvo en las arias de “Rodelinda, reina de Lombardía” con las que se cerró el recital. Nuria Rial es una de las voces más templadas y bellas que tenemos en España y hoy por hoy no tiene competencia en el repertorio barroco. Y la OSPA, aunque su especialidad no sea este periodo histórico demostró que con una buena dirección puede abordar cualquier repertorio y lucirlo con creces. 


Crítica publicada en La Nueva España

martes, 19 de octubre de 2021

Forma Antiqua, "Les Scaramouches": exquisito barroco francés con textos inconexos

 


Forma Antiqua: “Les Scaramouches”. Organiza la Sociedad Filarmónica de Gijón. Teatro Jovellanos, miércoles 6 de octubre, 2021.

 

“Voy a contaros la cosa más admirable, la más sorprendente, la más maravillosa, la más milagrosa… la más digna de envidia”, comenzaba declamando la actriz Ana Villa para dar vida a “Les Scaramouches”, el espectáculo de los hermanos Zapico en su conjunto instrumental “Forma Antiqua” con el que se inauguró la nueva temporada de la Sociedad Filarmónica de Gijón. Una selección de piezas enmarcadas en el barroco francés más exquisito que domina a la perfección esta formación de once componentes capitaneada por Aarón Zapico.

 

Musicalmente un 10, sin duda. No había una nota fuera de lugar ni un timbre que no encajara en este puzle sonoro bien armado a base de piezas históricamente bien informadas. La formación conseguía trasladar a los espectadores a los jardines de Versalles y a la corte del rey Luis XIV, con todo su boato. Las flautas de Guillermo Peñalver y Alejandro Villar volaban con una precisión milimétrica en los difíciles y virtuosos fraseos de piezas creadas por Couperin, Lully, Corrette y Leclair. Instrumentos poco asiduos como la tiorba de Daniel Zapico o la guitarra barroca de su hermano Pablo se entrelazaban con el clave de Aarón, formando el armazón del conjunto instrumental. Si bien es cierto que la sonoridad del clave queda difusa y apenas se percibe en un escenario como el del Jovellanos sabemos que Aarón es un maestro de maestros a las teclas porque lo hemos visto en otras ocasiones con mejor acústica. Las cuerdas frotadas de Jorge Jiménez y Daniel Pinteño a los violines engarzaban puntillosamente con la viola de José Vélez, el violonchelo de Ruth Verona y el contrabajo de Jorge Muñoz. Y para marcar los tempos estaba David Mayoral que ofreció todo un despliegue de instrumentos de percusión singulares. Grandes músicos todos ellos.

 

 En cuanto a los textos recitados que “en teoría” daban conexión a las piezas musicales ya hay más controversia. El texto terminó con la misma frase del comienzo y por medio, entre una y otra pieza, Ana Villa declamaba una selección de textos de grandes dramaturgos franceses de la época, Molière entre otros. Y esa “cosa más admirable, la más sorprendente, la más…” con la que comenzó y terminó no acabamos de adivinar cuál era. El público se afanaba por conectar una intervención con otra y darle significado a los textos escuchados en relación con las chaquetas de colores que triangulaban el escenario, las cuales terminaron unidas en una esquina a modo de bandera francesa.  Quizás nos hubiera venido bien alguna explicación o quizás no la tenía y era la pretensión del personaje que da título a “Les Scaramouches”: jugar con el público. Después de todo no deja de ser un espectáculo en el que se mezcla la farsa, la sátira, la tragedia y la comedia en la noche francesa. Desde luego yo no fui capaz de apreciar conexión alguna, así que opté por desistir y disfrutar de la maravillosa sonoridad de estas obras tan representativas del barroco francés que nos ofreció “Forma Antiqua”. Eso sí, interpretadas de modo exquisito.

Crítica de Mar Norlander publicada en La Nueva España

martes, 18 de julio de 2017

Un brindis por La Fura dels Baus



Resultado de imagen de festival de musica antigua gijon  la fura dels baus la nueva españa
Festival de Música Antigua de Gijón. La Fura dels Baus y Divina Mysteria. Teatro Jovellanos, sábado 15 de julio
Dirección, idea y guión: Miki Espuma, David Cid
Dirección musical: Pavel Amilcar, Thor Jorgen, Miki Espuma

Cantaora: Mariola Membivres
Mezzosoprano: Eulália Fantova
Barítono: Joan García Gomá
Violín: Elisabeth Bataller
Viola: Letizia Moros
Violone: Thor Jorgen
Clavicémbalo: Andrés Alberto Gómez

Video: David Cid
Esculturas: Fernando Bravo
Producción: Marta Coll
Iluminación: Jaime Llerins, David Hoyo
Sonido: David Casamitjana
Maquinista: Roger Serra
Actores video: Jürgen Müller, Gemma Doblas, Atilá Puig. 

Para concluir el Festival de Música Antigua de Gijón, en su XX aniversario, se apostó  por un espectáculo innovador y creativo, como no podía ser de otra forma si hablamos de arte concebido por “La Fura dels Baus”, una compañía de teatro que no deja a nadie indiferente en cada una de sus propuestas.  Para la ocasión el protagonista era J.S. Bach y su “Cantata campesina”, subtitulada como "Cantate burlesque" con texto de Picander, una de las obras más alegres y burlescas del gran compositor barroco.

La pequeña trama amorosa entre una pareja de campesinos es el hilo conductor de una obra que contiene veinticuatro movimientos muy breves con alternancia entre recitativos y arias, incluyendo  varias danzas (zarabanda, mazurka, minueto, bourrée, polonesa…), para concluir con un coro alegre y jovial que recapitula lo sucedido.  La “Fura dels Baus”, siempre transgresora, respeta puntillosamente la partitura original y cuenta para la ejecución de la misma con “Divina Mysteria”, un conjunto de gran calidad que se caracteriza por una interpretación historicista de las obras, en esta ocasión con violín, viola, violone y clavicémbalo. Pero si hablamos de innovación y transgresión hay que aportar algo más y en este caso “La Fura dels Baus” hace una relectura libre de la cantata, añadiendo nuevos movimientos con aires flamencos, electrónica de vanguardia y danza. La puesta en escena se complementa con interesantes proyecciones de imágenes propias del cine mudo con funciones narrativas, creadas por David Cid, que nos sumergen en la trama de los campesinos y su interacción con el recaudador de impuestos, al que se rinde homenaje en la cantata.

Es de aplaudir las intervenciones, tanto de “Divina Mysteria” como de la mezzosoprano Eulália Fantova y el barítono Joan García Gomá, con sus voces expresivas y afinadísimas. Varios números de aire flamenco cantados por Mariola Membrives se intercalaron y la cantaora, dotada de una gran voz y una buena interpretación, los salvó con gran profesionalidad, incluso en algún momento en que el micrófono fallaba. Hubo brillantes pasajes de música electrónica a cargo de Miki Espuma y otros más oscuros y de difícil comprensión dentro de la trama. Muy destacable, a pesar de algún desliz en los tempos y algunos problemas de megafonía, es el movimiento carnavalesco en el que Miki Espuma crea la base rítmica con un charango junto con las melodías de las cuerdas de Divina Mysteria y el barítono entona la canción de Molotov “Gimme the power”,  con una letra muy venida a cuento. Levantó la primera ovación de la noche. 

Para el número final en la taberna, aunque no sonaron las cornamusas (como dice la letra del coro), sí cantaron todos unidos con alegría y brindaron con cerveza, pues un brindis es lo que se merece la propuesta de La Fura dels Baus y Divina Mysteria. Y cómo no, otro brindis también se merece el Festival de Música Antigua de Gijón, bajo la dirección de Eduardo G. Salueña, por traer a Gijón una propuesta tan creativa e innovadora. 
Crítica de Mar Norlander para La Nueva España
 

Barroquismo exquisito




Imagen relacionada
Festival de Música Antigua de Gijón. Jueves 13 de julio, 2017

La “Accademia del Piacere”, bajo la dirección de Fahmi Alqhai, llegó a Gijón para ofrecer un exquisito concierto dentro del marco del Festival de Música Antigua, que ya cumple su vigésimo aniversario. Para la ocasión regaron los oídos de un aforo completo y fiel a este tipo de eventos con obras de Marin Marais, Antoine Forqueray y Jean-Phillippe Rameau. Los tres compositores están enmarcados dentro del barroco francés, un período histórico en el que la ambigüedad entre el bien y el mal o entre lo pomposo y lo  sobrio definen el ambiente cultural de la época. Además, es un momento histórico en el que se está asentando la tonalidad, una jerarquía  musical  muy vigente hoy en día y difícil de desbancar, aunque haya habido varios intentos a lo largo del siglo XX.

Desde la primera pieza, “Marche tartare” de Marin Marais, los tres integrantes nos sumergieron en una vorágine de sensaciones capaces de trasladarnos a la época del Rey Sol. Las piezas se sucedían una tras otra con las pausas necesarias para comprobar y corregir la afinación de las dos violas da gamba en las manos de Fahmi  y Rami Alqhai, instrumento muy sensible a los cambios de temperatura y humedad. Junto con los dos violagambistas también disfrutamos de la interpretación  de Javier Núñez, un virtuoso del clavicémbalo que cuenta con una larga trayectoria discográfica, tanto al clave como al órgano.  

Cuatro piezas de Marais conformaron la primera parte del recital, destacando múltiples fraseos y adornos de grandísima dificultad: prueba de ello  es la interpretación de “Allemande La superbe”, donde la viola de Fahmi dibuja una dulce melodía que se apoya en los vertiginosos arpegios del clave y la alternancia del rasgueo de los acordes y la ejecución con arco de la viola de Rami. Terminó en un pianissimo exquisito.

Después de la gran interpretación de  “La reveuse” y “L’arabesque”, es momento de lucimiento solista para Fahmi Alqhai, con dos piezas de Marais,  “Les voix humaines” y “La guitare” en las que se aprecian las cualidades del instrumento: la capacidad de parecerse a la voz humana por un lado y la capacidad de acompañamiento como en la guitarra. Extraordinaria ejecución.

Impecable técnica es requerida para darle la importancia que tiene a cada voz presente en una amplia gama de registros simultáneos, para interpretar “Marche persane La savigny” y “Les folies d’Espagne” y los tres músicos, de nuevo juntos en el escenario, lo bordaron. Es el momento de las obras de Antoine Forqueray destacando la versión para clavicémbalo de “Le couperin”, donde Javier Núñez pone en evidencia sus grandes dotes para el instrumento. Es en la obra que más apreciamos sus cualidades, ya que en el resto se quedaba absorbido por la gran sonoridad que emiten las violas da gamba. Después de la gran riqueza sonora de “La Rameau” y “Jupiter” es el momento de la breve “Les sauvages”, una de las piezas más conocidas de Rameau y, probablemente, de todo el barroco francés.
Un concierto magnífico con pocas concesiones al historicismo, de la mano de tres músicos que, dentro del programa “Las voces del cielo y del infierno”, dejaron  claro que la buena música es atemporal e imperecedera. 
Crítica de Mar Norlander para La Nueva España