Mostrando entradas con la etiqueta Revólver. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Revólver. Mostrar todas las entradas

jueves, 18 de abril de 2019

Revólver arranca en Gijón

Resultado de imagen de revolver teatro de la laboral gijon
Revólver. Teatro de la Laboral, viernes 29 de marzo.


La banda “Revólver” vuelve con toda su artillería a Gijón para iniciar la gira de su álbum “Básico IV”,
que saldrá a la venta a finales de abril. El lugar escogido según Carlos Goñi es porque “empezar
la gira aquí hace que me sienta más cómodo”. Quinta vez que arranca en Gijón y todo un privilegio
para los fans que nunca fallan, de hecho abarrotaron el teatro sabiendo que el concierto iba para
largo, porque Carlos Goñi tiene cuerda para rato y los conciertos de “Revólver” son así.


Después de una larga parrafada de bienvenida por parte de Goñi sonó  “Boulevard de los idiotas”
y el clásico “Lisa y Fran” sólo con guitarra y voz. Estuvieron correctas porque son buenas
canciones, pero con todo el grupo suenan mejor y se notó la presión de los músicos cuando llegó
“Más tequila” o  “Frío de Madrid”, adornada con las sutilezas del clarinete sobre el piano,
empastado perfectamente con la guitarra y la base rítmica.


“Básico IV” está formado por las canciones más emblemáticas de la larga trayectoria de
“Revólver”, que comienza con “Básico I” -álbum que significó el primer “unplugged” de la
música española-  y que en 2018 celebró el vigésimo quinto aniversario desde su nacimiento.
Además de las más aclamadas en los conciertos aciertan rescatando algún tema menos
frecuente, como “21 gramos”, recuperada del disco del 2008 y tocada con aires nuevos.
También se rescató “Eso de saber”, después de diecisiete años sin volver a tocarla, un tema
que no suena tanto a “Revólver” pero que tiene su aquello.  


Este nuevo disco también trae dos canciones nuevas, que en el concierto fueron intercaladas
entre el repertorio más exitoso. La primera “No escupas al suelo”,  creada por Goñi un día que
se fue a un pueblo de Euskadi “a descargar un poco la mochila”. Un tema intrascendente sin
nada nuevo que aportar. La segunda, más original  y llamada a ser un nuevo himno, es esa
de estilo sabinero cuyo estribillo dice: “Olvidé nuestra canción/ la que nunca se escribió/
cuando en el próximo baile/ mientras barren el salón/ cuando  ya no quede nadie/
que nos amargue la tarde/ queriendo ser tú y yo/ cuando en el próximo baile/
ahora que los dos volvemos/ a dejar de ser los dos”.
Esta canción está muy bien construida con una armonía enriquecida, una  guapa melodía
y una fantástica letra. El único defecto es que está demasiado baja de tonalidad y la voz se
oye forzada en graves. Un tono y medio más alto estaría perfecta.

El resto del repertorio fue a base de grandes temas como la mítica “El Dorado” o
“Faro de Lisboa” que sonó más fresco, “Dentro de tí”, donde el saxo se crecía con buen
sonido y sugerentes fraseos, al igual que en “Black-Jack”. Muy guapo el empaste entre
acordeón y piano en la canción “Odio”, que fue la tónica en casi todo el repertorio. Echamos
de menos la voz de Luz Casal cuando gritaba aquello de “que el amor es un misterio y que
importa sólo a dos”, en la famosa canción “Besaré el suelo”, cuyo compositor es Carlos Goñi.
Y es que el líder de “Revólver” se mantiene en la primera línea del pop español porque, además
de ser buen músico, es capaz de crear grandes canciones para él y para otros artistas.
Un privilegio tenerlo aquí.
Crítica de Mar Norlander publicada en La Nueva España

jueves, 24 de agosto de 2017

Noche mágica con Revólver






Concierto de Revólver en la Semana Grande de Gijón.  Sábado 12 de agosto.

 
Los conciertos de “Revólver” siempre son bienvenidos y sus  nuevas canciones también, sean más acústicas, como las del nuevo disco “Capitol”, o más cañeras. Su música está llena de ricos matices instrumentales que sustentan letras maduras y bien trabajadas. Sus conciertos vienen cargados a tope de energía  porque Carlos Goñi, líder de “Revólver”, no es artista de grandes titulares pero con su música gana en las distancias cortas, disfruta con lo que hace y lo transmite encima del escenario. 

Llegó a Poniente y advirtió que el concierto iba a ser largo. Un poquito más de dos horas que, sin embargo, para gran parte del público se pasó en un instante. Y es que cuando estás a gusto los minutos vuelan.  Y muy a gusto nos sentimos escuchando a cuatro músicos que desde el primer tema “Premios y Matices”, sonaban con buen engranaje.  La comodidad del recinto al aire libre y sin aglomeraciones, la buena calidad del sonido, el empaste de los instrumentos y un repertorio bien escogido  convirtió la noche del sábado en un momento mágico. 

Hacía dos años que no presenciaba un concierto de “Revólver” en directo y me sorprendió comprobar la mejoría de Carlos Goñi como guitarrista. En mis notas, tema tras  tema anotaba  “solazo de guitarra”, “otra vez solazo de guitarra”,  y así hasta el último.  Siempre fue buen guitarrista pero ahora hay una diferencia sustancial. Por destacar algunos me quedo con el gran single “Black Jack”, desde luego “Estar dentro de ti”, donde integró una parte del solo de “Purple Rain” (Prince) y lo desarrolló hasta ganarse una gran ovación,  “No va más”, en la línea de Bruce Springsteen y, por supuesto, “El Dorado”, tema emblemático de la banda con el que cerró el recital. 

Muchas canciones para recordar en esa gran noche por diferentes motivos: la cañera y muy coreada “El roce de tu piel”, la tranquila  “Frío en Madrid”,  con una letra bien elaborada de esas que apetece memorizar e interiorizar porque invitan a la reflexión, también  “Odio”, en la que nos cuenta que no es capaz de aprenderse la letra, sin embargo las progresiones y las melodías de guitarras se las sabe perfectamente y  “Si es tan solo amor”, uno de los himnos de la banda. 

Su mánager le advertía de lo poco apropiado que es tocar en acústico en un escenario abierto y con público masivo –“eso es para escenarios más íntimos”- y Carlos Goñi saltándose sus consejos a la torera, nos deleitó con temas como “Perdí lo que no tuve”, “Esclavo de tu amor” o “Tu canción” solo con su guitarra y armónica. En esta ocasión su mánager no tenía razón porque la ovación fue sonora.  El resto de la banda se incorporó para “El peligro” y “Faro de Lisboa” que el público cantó, creándose un momento íntimo y especial.

Los últimos bises fueron “San Pedro”, con una presión sonora impactante y, por supuesto, “El Dorado”, su canción imprescindible en cada concierto. Buen sonido, buena música y buena química entre público y banda: los ingredientes perfectos para recordar el concierto de “Revólver” en Poniente como una noche especial.  
Crítica de Mar Norlander para La Nueva España