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domingo, 26 de enero de 2020

We love Queen: con Queen no hay riesgos





Teatro Jovellanos, viernes, 10 de enero.

Casi todo lo que tenga que ver con Queen funciona. Sus legiones de seguidores se apuntan a cualquier espectáculo que se monte en torno a la mítica banda británica que capitaneó Freddie Mercury durante dos décadas y que aún sigue vigente, aunque sea esporádicamente. Por lo tanto, la compañía Yllana, creadores de “We love Queen” apostaban sobre seguro y el resultado es que llevan ya dos años arrasando por los teatros españoles. Pero para rendir un homenaje a Queen y no caer en lo hortera hace falta hacerlo muy bien. El espectáculo que presenciamos en el teatro Jovellanos está bien ejecutado y con muchos aciertos, pero hay algunos detalles a lo largo del show que defraudan.

El recibimiento de los espectadores por parte de seis monjes extraños, antes de abrirse las cortinas para mostrar el “templo”, ya apunta que no se trata de un musical serio, sino que el humor estará presente. Un acierto y algo habitual en los espectáculos de la compañía, que ha triunfado con “The Hole” y “Hoy no me puedo levantar”, entre otros. Estos seis monjes se transformaron en bailarines que mostraban distintas escenas de baile a lo largo del repertorio, pero no vimos ninguna muestra coreográfica de cierto nivel: más bien parecían coreografías de aficionados.  Por otro lado, la puesta en escena es austera pero más que suficiente.

El maestro de ceremonias Enrique Sequero, destacó en su faceta de actor con divertidas presentaciones cargadas de anécdotas de cada tema y conduciendo todo el show con dinamismo, pero en lo referente a su faceta de cantante tuvo sus más y sus menos y algunos temas le quedaron demasiado grandes, “Who wants to live forever” o “Bohemian Rhapsody”, por ejemplo. Sin embargo, Manuel Bartoll que se encargaba de coprotagonizar la parte vocal, llevando el peso en los temas más complicados, brilló con creces. No hubo cambio de tonalidades para que fuera más cómoda la tesitura de la voz, se respetó el tono original y Bartoll salvó con nota temas como “Show must go on” o el himno de despedida “We are the Champions”. Su voz es perfecta para los musicales: sin parecerse a la de Freddie (ni se pretende), su tesitura y potencia le permiten abordar muchos repertorios distintos. Un gran cantante. 
 
En cuanto a lo musical, se mezcla la interpretación en directo de batería, guitarra y bajo con varias pistas grabadas, principalmente teclados y coros (Queen también lo hacía). Destaca la labor del guitarrista Jorge Ahijado, que ya tiene mucha experiencia en este tipo de espectáculos, con la interpretación de los solos ideados por Brian May. Por lo demás, salvo pequeños errores de sincronía, volúmenes y algún desafine (Bohemian Rhapsody, por ejemplo), la mayor parte de los temas sonaron potentes y por instantes casi podíamos sentirnos como parte del público del mítico concierto del estadio de Wembley, allá por 1986.
“We Love Queen” no pretende imitar a la banda británica, para eso ya están los argentinos “God Save the Queen” que lo hacen estupendamente. Este espectáculo busca revivir aquellas grandes canciones con la complicidad de espectadores de diferentes generaciones. Lo lograron porque los asistentes se lo pasaron en grande participando con coros, palmas e incluso con coreografías desde sus asientos en este espectáculo tributo a una de las bandas más imperecederas de todos los tiempos. Y aunque tenga sus errores la idea es un éxito y el público se fue feliz. Queen forever.  

Crítica de Mar Norlander publicada en La Nueva España


martes, 12 de junio de 2018

Queen acierta con Adam Lambert




 

Queen + Adam Lambert Tour. WiZink Center de Madrid, sábado 9 de junio. 


Vaya por delante que Freddy Mercury es un artista único e irrepetible y que desde su muerte (1991), Queen cerró su etapa como una de las mejores bandas de toda la historia del rock. Pero, siendo objetivos y dejando a un lado nostalgias, pasiones y todo aquello que “pudo haber sido si...”, lo mejor de la banda británica han sido sus grandes canciones, -la mayoría compuestas por Mercury, cierto-. Y las canciones siguen vivas y seguirán por muchas generaciones. Unos cuantos revivals e intentos de volver a formar  Queen me vienen a la memoria, pero ninguno acabó de cuajar, porque no se puede “sustituir” al gran Freddy. Y ahora con Adam Lambert han acertado de pleno.  Porque Lambert no imita a Mercury, no canta como él ni tiene su personalidad. Es un artista con identidad propia, capaz de cantar las canciones de Queen e incluso mejorar algunas, que ya es difícil.  


El 40’ Aniversario del icónico disco “News of the World”, era la excusa para la gira de Queen + Adam Lambert. Olvidada  la puntualidad inglesa (casi veinte minutos), apareció en pantalla el inquietante robot del disco mencionado en una imagen en 3D, y con un preciso y brutal puñetazo del robot dio comienzo el impecable show, que mantuvo la coherencia de principio a fin. Para “romper”, la poco conocida “Tear It Up”, seguida de “Seven Seas of Rhye” y “Tie Your Mother Down”: impecable estética, buen sonido y muchos coros grabados como es habitual en Queen.  Con “Play the Game” el público se rindió a los pies de Brian May que fue ovacionado en cada intervención.

 El escenario en forma de guitarra  y el mástil entrando en la pista, era el sitio perfecto para la intimidad con el público. Después del apoteósico “I Want It All”, Brian May -gran protagonista y muy en forma con las seis cuerdas-, sentado en el extremo del mástil interpretó un fragmento del Concierto de Aranjuez y nos invitó a cantar “Love of my life”, terminando con un holograma de Freddy en la pantalla. Sin duda, un momento especial, como lo fue también antes de los bises la proyección de Mercury, interactuando con más de 17.000 personas que abarrotábamos el WiZink Center de Madrid. La magia de la tecnología.

La estética del espectáculo impecable -no esperábamos menos-, y sobre todo coherente con cada tema: las bicicletas rosas de “Bicycle Race”, la bola de discoteca de “I Want to Break Free”, las imágenes y los rayos láser de “Radio Ga ga” o la mano del robot elevando a Brian May en una plataforma son solo algunos ejemplos. El espectáculo se abrió con el robot del disco “News of the World” y se cerró con dos de los grandes éxitos que formaron parte de este álbum: “We Will Rock You” y por supuesto “We are the Champions”, con Adam Lambert coronado.

Afirmaba que Adam Lambert mejora algunas de las canciones de Queen. Prueba de ello son “The Show Must go On”, “Bohemian Rhapsody” o “Who Wants To Live Forever”. Pero, además de cantar muy bien y ser guapo (muy George Michel), lo que más destacaría de este artista es su humildad en el escenario: sabe ser el protagonista, con descaro y chulería cuando le toca y sabe quedarse en la sombra cuando es el momento de Brian May, de Roger Taylor o del mismísimo Freddy, bien sea en imágenes o en hologramas. Sin duda, con Adam Lambert la banda británica es capaz de mantener viva su propia esencia. Larga vida a Queen. 

Crítica de Mar Norlander publicada en La Nueva España 

sábado, 20 de agosto de 2011

QUEEN Jazz



Para que luego digan que la música es cara y me acabo de comprar un disco+libro de los mismísimos Queen y su megadisco Jazz por 8 euritos de nada al lado de mi casa. Luego fisgoneo por internet y veo que se puede comprar incluso a 5 euros, pero así y todo por 8 euros es una ganga.
Jazz se publicó el 10 de noviembre de 1978 en el Reino Unido y consiguió ser disco de oro. La verdad es que no me extraña porque yo cuando lo escuché quedé petrificada. Si ya era adicta a los Queen en sus discos anteriores, con Jazz se consagraron para mi. "Bycicle Race", "Don't Stop Me Now", o el primer tema que abre el disco "Mustapha" me rompieron los esquemas. Un poster que incluyeron en su lanzamiento en el que aparecía gran cantidad de modelos desnudas andando en bicicleta fue todo un escándalo y un éxito de ventas. Hay que reconocer que a principios de los 80 en España aún nos escandalizábamos viendo una teta pero, (cojo aire), un cuarto de siglo después aún parece que sigue siendo impúdico y a las pruebas me remito. Para copiar el siguiente vídeo de youtube he tenido que confirmar que era mayor de 18 años ya que "Se ha aplicado una restricción de edad a este vídeo según las Normas de la Comunidad", cito texto de youtube. No puedo entenderlo, a diario vemos vídeos en los que se mutilan brazos, piernas, gargantas, etc., vemos crímenes, se utilizan imágenes de niños que se mueren de hambre, se puede ver a seres humanos sufrir por múltiples razones y no hay ningún tipo de restricción y este vídeo se etiqueta porque se ven algunas tetas y unos cuantos culos. En fin.

Siguiendo con el disco de Queen me gustaría contar una anécdota que me pasó al ir a comprar el formato vinilo y de paso mostrar mi agradecimiento a los dueños de la tienda de discos. Sería a mediados de los 80 cuando me interesé por este disco que, previamente lo había escuchado en casa de un amigo, pero de comprarlo ni flores, de aquella era estudiante y eso significaba que no tenía un duro. Total que cuando conseguí ahorrar lo suficiente me dirigí a la tienda de discos para comprarlo. Como no lo tenían me lo encargaron pero, tras esperar 10 días por él me dijeron que estaban agotados hasta en la discográfica debido al enorme éxito de ventas. Los majísimos vendedores, viendo mi frustración, se comprometieron a encontrarme un disco a través de un amigo suyo, que tenía una tienda de discos en Argentina y además, para rematar el favor, me grabaron a cinta de cassette el disco de su propia colección para que pudiera escucharlo mientras recibía el mío y tan sólo me cobraron lo que costaba la cinta de cassette virgen. El vinilo me llegó a las 3 semanas y forma parte de mis tesoros.
!!Larga vida a Queen!!