Quique González, Presentación del disco “1973”. Teatro de la Laboral, sábado, 31 de
enero de 2026.
Con nombre y apellido corriente, instrumentista correcto sin alardes y una técnica vocal
que apenas alcanza el aprobado raspado, una se pregunta cómo ha logrado Quique
González construir una carrera tan sólida a lo largo de casi quince álbumes. La
respuesta es porque sabe escribir buenas canciones, relatos cotidianos que conectan con
las emociones humanas y ha tenido el acierto de rodearse siempre de músicos
excelentes.
Eso quedó patente en la presentación de su nuevo disco, “1973”, ante cerca de un millar
de seguidores fieles que no dudaron en sacar entrada para escucharlo en directo. La
primera parte estuvo dedicada íntegramente a las nuevas canciones. Entre ellas apuntan
claras posibilidades de permanecer en sus giras “Terciopelo azul”, tema de apertura con
un logrado solo de guitarra con efecto wah-wah. También destacó “Cheques falsos”, en
la que narra una anécdota vivida junto al productor y guitarrista Toni Brunet y el batería
Carlos Arancegui. Su interpretación provocó la primera gran ovación de la noche.
A mitad del concierto el formato se volvió más acústico. En este tramo brillaron
especialmente el contrabajo de Jacob Reguilón y los teclados de Raúl Bernal, aportando
elegancia y profundidad a los arreglos. Fue también el momento en el que más se
evidenciaron las limitaciones vocales del cantante: desafinaciones frecuentes, timbre
estridente y un uso excesivo de la garganta en detrimento de la técnica.
La segunda parte del recital estuvo dedicada a repasar algunos de los temas más
reconocibles de su trayectoria, como “Mis camisetas”, “Salitre”, con una destacada
intervención de órgano Hammond, y “Vidas cruzadas”, reafirmando su calidad como
compositor.
Tras insistentes peticiones llegaron los bises. El cantautor regresó al escenario para
interpretar dos temas, entre ellos la inédita “Padres huérfanos”, que formará parte de
una película de próximo estreno. En definitiva, un concierto exitoso, sostenido por
buenas canciones y una banda solvente que reafirma la fidelidad de su público y el
oficio de Quique González.
Crítica para La Nueva España.
No hay comentarios:
Publicar un comentario