Tarja Turunen y Marko Hietala, “Living The Dream Together Tour”. Gijón Arena,
viernes, 30 de enero de 2026.
Tarde de metal sinfónico en estado puro, de ese que resiste modas y playlists fugaces
gracias a una parroquia fiel capaz de cruzarse medio país en pleno invierno gélido para
escuchar el poderío de la distorsión y voces que todavía ponen la piel de gallina. El
Gijón Arena acogía la primera de las cuatro fechas españolas que reúnen a Tarja
Turunen y Marko Hietala, ex de Nightwish, acompañados por otras dos bandas: “Rok
Ali and The Addiction” y “Serpentyne”.
Tras la actuación de las bandas invitadas –mención aparte merece “Serpentyne” que
dejaremos para otra ocasión-, llegó el turno de Marko Hietala. El finlandés concluyó un
concierto correcto, apoyado más en actitud y carisma que en brillantez musical,
llevándose la gran ovación cuando llamó a Tarja para compartir escenario durante un
par de temas.
Pasadas las nueve de la noche, apareció Tarja Turunen con su show en solitario para
confirmar quién manda. Tras un arranque tibio para ajustar sonido –esta vez con
teclados ¡por fin! con volumen adecuado-, sonó “Crimson Deep”: intensidad, afinación,
dramatismo y una demostración de técnica en agudos que recordaron por qué su voz
sigue siendo referencia.
Sorprendió el guiño metalero al “Bolero” de Ravel en “Victim of ritual”, antes de
sumergirse en el repertorio que encumbró a Nightwish, con “Feel for You” como
momento destacado junto a Hietala. “Higher Than Hope” sonó algo justa, pero quedó
compensada con “Silent Masquerade” cantada a dúo y convertida en uno de los grandes
momentos de la noche.
El tramo final fue una apisonadora con “I Walk Alone” y “Wish I Had an Angel”, sin
pirotécnica ni artificios: solo banda, canciones y poderío. Así es el metal honesto. Como
buena capitana, Tarja fue la última en abandonar el escenario, dejando claro que sigue
siendo la reina vocal y que en el metal sinfónico el liderazgo se demuestra en directo.
Crítica publicada en La Nueva España.
No hay comentarios:
Publicar un comentario