martes, 16 de febrero de 2021

Bombará! Alegres sambas para un triste carnaval

 


Bombará! Festival de Jazz de Gijón. Teatro Jovellanos, sábado, 13 de febrero de 2021. 



Aunque no fue a propósito no hay otra fecha más adecuada que el periodo de Carnaval para la puesta en escena del espectáculo “Coisas do Brasil”, la propuesta de  “Bombará!”  con motivo del Festival de Jazz de Gijón. Este 2021 nos quedamos sin desfiles, carrozas o fiestas multicolor, sin embargo, al menos, hemos podido disfrutar de un recorrido por la música brasileña desde el inicio de la bossa nova hasta el momento actual con canciones de grandes artistas como Edu Lobo, Toninho Horta, Ary Barroso y, sobre todo, Antonio Carlos Jobim, compositor favorito de Helios Amor, alma máter del proyecto “Bombará!”


Desde el primer tema, “Fotografía” de Antonio Carlos Jobim, el sonido se escuchó contundente y los timbres bien empastados. En un arreglo que mezcla la samba más alegre con tempos lentos se lucieron Carlos Pizarro a la guitarra y sobre todo Cristina Montull al piano, con una calidad interpretativa brutal desde el primer tema hasta el último. Ya hemos visto a la pianista en otros repertorios más dispares y sabemos que todo lo que hace lo hace bien, por lo tanto, con los sonidos brasileños no podía ser menos. Así fue a lo largo de toda la velada, destacando en intervenciones como “Luiza”, también de Jobim o “Choro Bandido” de Edu Lobo. Y para completar el combo estaba Horacio García al contrabajo y Manu Molina a la batería, grandes músicos todos ellos y muy vinculados al Colectivo de Jazz Asturiano. 

  

Había tantas ganas de hacerlo bien -por aquello de jugar en casa-, que Helios Amor quiso contar con la intervención de otros músicos invitados, el primero de ellos el saxofonista Eladio Díaz (a su vez, encargado de cerrar el Festival de Jazz en esta edición), que ayudó a subir la intensidad con su calidad y su facilidad para improvisar en varios temas, comenzando por una bossa nova de Ary Barroso. También se contó con la intervención de Alba García (flauta travesera) destacando por la interpretación de “Te amo” de Chico Buarque y por las bellas improvisaciones en “Vocé”, otro de Jobim.


La buena introducción del contrabajo en “Beijo Partido” de Toninho Horta dio paso a un difícil arreglo armónico en las voces de los metales con la participación del trompetista Aitor Álvarez. Otro grande. Y ya todos en el escenario se despidieron con un complejo arreglo de Edu Lobo en el que hubo ocasión para demostrar una pequeña parte de lo buenos que son cada uno en su instrumento con una pequeña improvisación. Y es que en Asturias tenemos grandes músicos y les damos pocas oportunidades para demostrar lo buenos que son. 


Los multitudinarios aplausos provocaron un bis  y nos ofrecieron a ritmo de samba la alegre  “A rá” (La Rana) de Joao Donato, dejando en los presentes una sensación de haber podido disfrutar un buen rato en estas fechas de carnaval tan tristes. Ellos se lo pasaron muy bien y el público más. 


César Latorre: Jazz sin fronteras.

 


César Latorre. Festival de Jazz de Gijón. Teatro Jovellanos, viernes, 12 de febrero, 2021.



Con el pianista César Latorre arrancó una nueva edición del Festival de Jazz de Gijón tras su aplazamiento por las restricciones provocadas por la pandemia. Apostar por un pianista en cuya concepción sonora no hay límites y lo mismo mezcla melodías conocidas del ámbito pop con armonías del minimalismo y free jazz, es una gran elección por parte de la organización del festival. Muestra de sus múltiples influencias es “Lucidity”, el álbum que presentó Latorre en el teatro Jovellanos ante un público más bien escaso comparado con otras ediciones, probablemente  por causa de los cierres perimetrales.  


Fue difícil reconocer el tema con el que inició el concierto pero una vez captado vimos la gran capacidad que tiene el pianista para transfigurar esquemas y armonías lejos del sentido inicial. En directo  grabó un looper con el piano eléctrico desde un rincón del escenario y mientras éste sonaba Latorre se trasladó al centro para tocar con el piano de cola encima del ambiente grabado. Se trataba de una versión muy libre de “Me cuesta tanto olvidarte” de Mecano, un tema bien seleccionado y del que hizo una magnífica adaptación llevándola al terreno del jazz en una especie de meditación que sirvió para relajarse, pues no es fácil tocar en tierra patria sin sentir la presión. 


Siguió con un tema propio cuya traducción es “Como sobrellevarlo”, un título muy venido a cuento por las circunstancias, en el que demostró una solvente mano izquierda. A destacar la composición en directo del hipnótico “Montezuma”, interpretado en directo con energía y derroche técnico. 


Como era de esperar hubo homenaje al recientemente fallecido Chick Corea, uno de los grandes referentes  para  los músicos y los aficionados al jazz, “el Maradona del Jazz”, decía Latorre. Como homenaje escuchamos “Ilusión” un tema experimental en el que el pianista comienza jugando con las cuerdas del piano a modo de arpa en combinación  con las teclas y continúa metiéndose en senderos cercanos a Chick Corea, si es que se puede definir así, porque Corea es inabarcable. Para mí, “Ilusión” fue el tema más ambicioso de la noche, sin embargo, el más elegante y en el que más se muestra la personalidad de César Latorre fue “Pulaki” (pequeño pájaro en griego). Se trata de una composición más tranquila y paisajística con una melodía tonal azucarada y casi infantil que va madurando y transitando por distintos modos de modo sorprendente, de manera que cuando el oído se está aclimatando a un fraseo Latorre le da un cambio inesperado y te transporta a otro paisaje, retomando de vez en cuando a la primera melodía. Gran composición.


Seguramente muchos de los presentes nos fuimos de retirada tarareando aquella famosa canción titulada “Take on Me” de los guapos noruegos “A-ha”, superventas de los años ochenta. Es de esas melodías que se quedan en la cabeza y no hay manera de soltarlas y el culpable fue  César Latorre que la escogió para despedir su concierto. Con “Take on Me” jugó, la estiró y la transformó hasta que fue irreconocible y en este punto la volvía a retomar para que nadie se perdiera. Con una gran ovación fue despedido el pianista gijonés, demostrando una vez más su gran capacidad creativa y, sobre todo, su manera de ver y sentir la música. Sin fronteras. 

Crítica de Mar Norlander publicada en La Nueva España




Elena Setien en el Ciclo Encaja2

 


Elena Setién, Ciclo Encaja2. Teatro Jovellanos, 22 de enero, 2021. 

El ciclo de conciertos  que ha iniciado el teatro Jovellanos el verano pasado y que lleva por título “Encaja2”, es una fantástica oportunidad para poder disfrutar de una apuesta por la cultura de una manera diferente. Una nueva cita  tuvo lugar este viernes frente a un reducido número de espectadores (cuarenta asistentes en tiempos de pandemia), compartiendo espacio con la artista en la caja escénica del teatro  para disfrutar de un espectáculo sonoro de forma directa e íntima. Además, el concierto se graba  por medio de varias cámaras y realidad virtual y se puede visualizar a través del canal de Youtube del Jovellanos. Sin duda, una buena iniciativa alejada de los circuitos de consumo corriente. 

 

La actuación inédita de la guipuzcoana  Elena Setién junto con el guitarrista Joseba Irazoki ratifica la calidad del ciclo. Con una interesante trayectoria musical y después de haber cosechado importantes premios durante los trece años que ha vivido por tierras danesas vuelve a España y se refugia ahora en la experimentación y la improvisación sonora alejada del jazz. Ataviada con un teclado y algunos efectos electrónicos nos invitó a sumergimos en ensoñaciones con “We see you Shining for a While”, una canción de su tercer álbum  para comenzar de manera tranquila, pudiendo captar cada timbre, cada peculiaridad de la voz y cada efecto de guitarra. Seguidamente trepamos por árboles del tiempo (“From the time tree”), de forma anárquica y sin el ritmo de  batería que aparece en su grabación. Tampoco lo echamos de menos, los tiempos estaban bien medidos y los sonidos fluían con originalidad. 

 

Después de respirar aires folk provenientes de las montañas de algún pueblo invadido  pasamos a escuchar, en euskera, la frustración de“Las Ranas” cuando no consiguen atrapar la luna. Elena cambiaba de micrófono dependiendo del efecto que quería conseguir y experimentaba con un procesador que armonizaba las voces, mientras Joseba exploraba con artilugios a través de las pastillas de la guitarra de forma creativa.  Un tema muy interesante. 

Más rítmica y cercana al pop suena “A Foreigner Like Me”, un tema que Elena compuso como identificación personal tras conocer a un señor kurdo que se sentía extranjero al vivir en Copenhague. Y de nuevo regreso al mundo onírico con la hipnótica y dulce “Dreaming of Early Things”. Para terminar el concierto “She was so Fair”, canción con la que también cierra su tercer álbum “Another King of Revolution” y que merece la pena escuchar en directo. 

Sin duda, hay madurez en las composiciones de Elena Setién y, sobre todo, hay sinceridad, pero también hay que decir que el formato favorece. Situados en el escenario a la manera tradicional y con el público sentado en las butacas hubiera sido probablemente un concierto más, pero así en petit comité gana enteros y hace partícipes a los presentes de una celebración especial. “Encaja2”, un formato que ha llegado con un perfil muy concreto y que tiene que quedarse. 

Crítica de Mar Norlander publicada en La Nueva España