sábado, 29 de abril de 2023

L.E.V. entre el vintage y el aburrimiento.

 




Grand River y Robert Henke. L.E.V. Festival. Teatro de la Laboral, viernes, 28 de abril de 2023. 


No hay nada como saber venderse bien. Y eso es lo que hizo la compositora y diseñadora de sonido Aimée Portioli, que actúa con el apodo “Grand River”. Ella sola en el escenario, parapetada detrás de múltiples aparatos, se encargó de abrir el primer concierto del LEV Festival en el Teatro de la Laboral. Personalmente no recuerdo ninguna oferta del LEV tan soporífera. Y ya van ediciones. 

Vende su tercer trabajo “All Above”, como ”el más ambicioso y diverso” y lo define como “música electrónica experimental de gran riqueza emocional, atmosférica y rítmicamente compleja”. Pues bien. Yo creo que no tiene ninguna complejidad rítmica y mucho menos riqueza emocional, pues la única emoción que provocó fue el aburrimiento. Desconozco sus trabajos anteriores, pero si bombardear los oídos una y otra vez con una mínima gama de sonidos, jugando con poco más que los volúmenes, es ambicioso y diverso será que no manejamos el mismo diccionario. Y es que de momento no me da por tomar drogas para poder “disfrutar” de algo tan oscuro y monótono. En un espectáculo de más de una hora pueden salvarse los últimos minutos porque recuerda ligeramente a la banda sonora de “Interstellar” de Hans Zimmer. El resto nada, ni siquiera la parte visual estuvo entretenida.  Aún así, el público del LEV, que son gente muy educada, aplaudió, aunque con discreción. 


La ovación sincera se la llevó el alemán Robert Henke, con su performance en la que visualizamos y escuchamos la creación musical a través de un despliegue de cinco ordenadores Commodore CBM 8032, rescatados de los años 80’. Toda una lección didáctica en la que se pudo apreciar la complejidad de la programación y, porqué no, la belleza de lo vintage. Ese es el espíritu del LEV.  


Crítica publicada en La Nueva España

domingo, 23 de abril de 2023

El cantaor Israel Fernández se gana el respeto de los más puristas

 


Israel Fernández, Gijón Sound Festival. Teatro de la Laboral, Gijón, 22 de abril de 2023.  


El Gijón Sound Festival, en su tendencia de abrir barreras hacia otros géneros musicales apuesta por Israel Fernández, la nueva sensación del cante flamenco. Muchos aficionados al género se dieron cita en el Teatro de la Laboral para escuchar la garganta de Israel fundida con la guitarra de Diego del Morao. Los dos solos en el escenario ofrecieron un concierto que se hunde en las raíces flamencas entre tientos y más tientos, pasando por bulerías, seguidillas o fandangos, entre otros palos. 


 Israel provoca ciertas suspicacias entre los más puristas y causa sensación entre los más modernos. De hecho, la mayor parte del público no había cumplido los cuarenta años. Si bien es cierto que el cantante nunca llega a desgarrar y, por tanto, tampoco consigue pellizcar, no hay duda de que  tiene una  preciosa voz con una técnica impecable y no se va de afinación ni una micra.  

Israel lo dio todo con su peculiar forma de cantar, pero lo más brillante fue la actuación de Diego del Morao. ¡Qué guitarrista! Los pelos como escarpias. Por algo está considerado uno de los mejores guitarristas flamencos de nuestros tiempos. Y vaya si lo es. Sus fraseos y su toque van mucho más allá del flamenco puro, amén de que la ecualización de la guitarra, superados los atisbos de acoples iniciales, quedó perfecta.

Israel Fernández ya es un primera figura del flamenco actual y aspira a ganarse el respeto entre la tradición. Desde luego, con colaboraciones como la de Diego del Morao está más cerca que nunca. 


Crítica publicada en La Nueva España


jueves, 20 de abril de 2023

Otras sonoridades del acordeón



 Alejandro Ares. Sociedad Filarmónica de Gijón. Teatro de Jovellanos, 19 de abril de 2023.  

No es habitual escuchar recitales de acordeón con repertorio académico en el Teatro Jovellanos. Es más, haciendo memoria colectiva con los más veteranos de la Sociedad Filarmónica, solo se recuerda el del acordeonista Mika Väyrynen, una década atrás. El acordeón es un instrumento que rápidamente asociamos al repertorio tradicional y folklórico, sin embargo, la rápida evolución de este joven aerófono ha generado mucha y buena escritura académica en estos casi dos siglos de vida.  

El concertista y profesor Alejandro Ares fue el encargado de romper la sequía de recitales de acordeón  con un programa que comenzó en el barroco y terminó en pleno siglo XXI. De las transcripciones del repertorio también se encargó Ares y así pudimos escuchar un “Preludio y Fuga” de Bach, con el que fueron inevitables las comparativas. Sorprendieron las dos sonatas de Scarlatti: por su aporte expresivo me gustan más en acordeón que en clave.   

Ares dio un salto del barroco al siglo XX para ofrecer “Tres preludios vascos” del Padre Donostia, con gran exhibición y virtuosismo de sonoridad folklórica mezclada con romanticismo. Gustó mucho.

De la segunda parte destaca la “Fantasía para acordeón” de Fermín Gurbindo por sus infinitas posibilidades técnicas. Nunca hubiera imaginado que se podía hacer bending, entre otros efectos, con un acordeón. 

“Stela” de Pablo Moras fue muy interesante, pero se quedó corta de volumen para un auditorio como el del Jovellanos. No así la obra “De la luz sobre las cosas”, escrita especialmente para Ares, con la que se lució y dejó claro que el acordeón merece más visibilidad en la música de cámara. Sobre todo con músicos de la talla de Alejandro Ares.


Crítica publicada en La Nueva España

domingo, 2 de abril de 2023

Ara Malikian, sin parar

 


“The Ara Malikian World Tour”. Teatro de la Laboral, sábado, 1 de abril de 2023. 


Nueva cita de Ara Malikian con pocas novedades, aunque hace un año por estas fechas anunciaba en el Teatro de la Laboral un parón en su carrera para componer temas nuevos. Tal parón no llegó y viendo su agenda de conciertos y los destinos para el resto del año, dudo que ocurra algún día. Aún así, no es un reproche. Malikian tiene tantas genialidades que se puede permitir tocar los mismos temas y contar las mismas historias una y otra vez. Siempre suenan a novedad.


Impecable la banda que le acompaña, como siempre, destacando al pianista Iván Melón. De su actuación destaca la apertura con la enérgica “Cosquillas a un mimo” (hasta su título tiene gracia) y la “Rapsodia Gijonesa”, con la que volvió a ganarse el cariño y la admiración de los asturianos. A este paso tendrá que fijar aquí una segunda residencia. 

Las aventuras de su tío Nono o sus experiencias en las “oficinas alienígenas” de Londres arreglando su visado, desataron las risas y el entusiasmo de los presentes que disfrutaron de su virtuosismo y su energía incansable.   


Del repertorio clásico rescató el “Preludio nº 4” de Chopin, más acertado el piano que el violín, y una miniatura de Dvorak con una fantástica interpretación. Brillante su nueva versión de “Misirlou” e impecable la “Nana arrugada”, con la que cerró el concierto para volver a comenzar de nuevo una hora más tarde y al día siguiente en Oviedo. Ara Malikian no para. ¿Qué comerá?


Crítica publicada en La Nueva España