“Ensemble 4.70”,
organizado por la Sociedad Filarmónica de Gijón. Teatro Jovellanos, miércoles,
8 de abril de 2026.
Es poco frecuente asistir a un concierto dedicado
al sexteto de cuerda, una formación tan atractiva como exigente y, por ello,
escasamente cultivada. La dificultad reside en equilibrar seis voces
independientes -con violas y violonchelos duplicados- sin caer en el simple
doblaje ni en la saturación del discurso. Lograr líneas diferenciadas, claras y
expresivas es un reto incluso mayor que en el cuarteto. Por eso, cuando se
abordan dos de las cimas del repertorio con dos lenguajes totalmente
diferentes, como el Sexteto n.º 2 de Brahms
y el “Souvenir de Florence” de Chaikovski,
la expectativa es alta.
El “Ensemble 4.70”, impulsado por David Roldán junto con Marta Martínez, asumió el desafío reforzado por
solistas de primer nivel como Nadège Rochat,
Rubén Menéndez, Yuri Zhislin y Pedro
Ordieres. La cita, organizada por la Sociedad
Filarmónica de Gijón, comenzó con Brahms, obra de madurez, íntima y de
hondura emocional. Desde los primeros compases, el conjunto supo encontrar ese
equilibrio delicado que exige una textura densa: líneas bien perfiladas,
respiración común y una escucha activa que evitó cualquier opacidad. La
complejidad de la partitura se resolvió con naturalidad y coherencia,
transmitiendo una complicidad palpable.
En la segunda parte, Chaikovski transformó el
clima sonoro hacia un terreno más expansivo y brillante, más cercano a lo
sinfónico que a lo puramente camerístico. La interpretación destacó por su
energía y claridad, con especial relieve en las cascadas melódicas que
transitaban de una cuerda a otra y en el diálogo entre el violín de Zhislin y
el chelo de Rochat, sostenidos por un tejido de pizzicatos y líneas sutiles del
resto del grupo. Sobresalió también Ordieres en el tercer movimiento, así como
la riqueza dinámica del conjunto. El final, vertiginoso e imponente, cerró una
velada de alto nivel.
En suma, un concierto poco habitual -casi un rara
avis- que el público supo apreciar en toda su dimensión. Desafío superado.
Crítica publicada en La Nueva España
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