viernes, 17 de abril de 2026

Capercaillie: tradición y modernidad.

 


Capercaillie, Clausura del III Alcuentru Profesional Música en Rede, Teatro de la Laboral, jueves, 16 de abril de 2026.

El cierre del “III Alcuentru Profesional Música en Rede” no pudo tener mejor broche que la actuación de “Capercaillie”, una formación que lleva cuatro décadas sobre los escenarios y sigue siendo referencia indiscutible del folk celta contemporáneo.

Comenzaron con fuerza con una pieza instrumental muy folk y ya desde el saludo inicial de Donald Shaw, el grupo dejó clara su complicidad con el público y su altísimo nivel instrumental. Una actuación muy esperada en la que pudimos apreciar la excelencia individual de cada músico: el violín preciso de Charlie McKerron, la riqueza tímbrica de Michael McGoldrick en flautas y gaitas, el refinado acompañamiento de Manus Lunny al bouzouki y una sólida base rítmica.

La entrada de Karen Matheson dejó claro por qué son tan originales y queridos entre los seguidores del género. Su voz, de timbre inconfundible y gran exigencia técnica, actúa como un instrumento más dentro de un entramado sonoro complejo. En temas cantados en lengua gaélica, como Port Na Caillich” y en piezas más comerciales en inglés, como “At the Heart of It All”, la cantante demostró un dominio expresivo singular.

Uno de los logros de esta banda es la originalidad de los sonidos y el empaste del conjunto. A pesar de la dificultad inherente a combinar instrumentos tan diversos -gaita, violín, flauta, bouzouki, acordeón- con ritmos que transitan del folk al funky, la banda tiene credibilidad. Respiran en el mismo tempo, se ceden espacios con inteligencia y construyen una simbiosis sonora poco habitual.

Momento de emoción vivieron los seguidores al contar con Tejedor y su gaita en directo para interpretar la añada “Texendo Suaños”, de composición propia.

El cierre, con “Coisich a Rùin”, recordó su papel pionero al llevar el gaélico a las listas británicas, demostrando su capacidad para fusionar tradición y modernidad sin perder identidad. En definitiva, un concierto de altísima calidad artística, donde virtuosismo y cohesión alcanzan un equilibrio admirable.

Crítica publicada en La Nueva España

No hay comentarios: