viernes, 9 de octubre de 2026

Martín García deslumbra y Nuno Coelho conquista con Falla y Ravel.

 



Concierto inaugural de la temporada de la OSPA. Nuno Coelho (director), Martín

García (piano), El León de Oro (coro). Teatro Jovellanos, jueves 8 de octubre de 2026.


La Orquesta Sinfónica del Principado de Asturias (OSPA) inauguró la temporada

reivindicando el talento asturiano con dos referentes: el pianista Martín García y el coro

El León de Oro. Bajo la acertada dirección de Nuno Coelho, Falla y Ravel

protagonizaron un diálogo entre la identidad española y el refinamiento francés.

En “Noches en los jardines de España”, Martín García exhibió su extraordinario

virtuosismo y una expresividad apasionada que hacen de Falla un compositor ideal para

su temperamento. Con una técnica prodigiosa y un dominio del color deslumbrante,

conjugó brillantez y sensibilidad, integrándose en la orquesta sin perder protagonismo.

La propina, “Danza del fuego”, confirmó esa afinidad excepcional del pianista con el

universo fallesco.

En la segunda parte, la OSPA junto con el coro “El León de Oro” ofrecieron el ballet en

versión orquestal “Daphnis et Chloé”, de Ravel, en su versión sinfónica completa,

menos habitual que la suite extraída de sus números finales. La elección permitió

apreciar la continuidad dramática y la riqueza de una partitura de extraordinaria

complejidad. Ravel, maestro de la precisión técnica y de la miniatura musical, despliega

aquí una orquestación de asombrosa complejidad, fruto de un control minucioso del

detalle.

Desde el sutil comienzo, la música fue abriéndose gradualmente hasta construir una

amalgama de sonoridades de extraordinaria amplitud. El afinadísimo coro se fundió con

la orquesta hasta convertirse en una sección más, aportando profundidad, luminosidad y

grandeza al conjunto. Coelho destacó por su brillante control de los planos sonoros y la

precisa coordinación entre coro y orquesta, fruto también del excelente trabajo previo de

Marco Antonio García de Paz. Una dirección segura y minuciosa, a la altura de las

exigencias de Ravel.

La OSPA inicia así una temporada especialmente significativa, coincidente con el

último curso de Coelho como director titular y artístico, con una propuesta que

reivindica tanto el talento propio como la ambición de afrontar grandes desafíos del

repertorio sinfónico.


Crítica de Mar Norlander, publicada en La Nueva España

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