Abraham
Cupeiro, tour “Resonando en el pasado”. Teatro de la Laboral, sábado, 3 de
enero de 2026.
En tiempos convulsos, cuando parece que todo amenaza
con irse al traste, resulta reconfortante encontrar figuras que devuelven la fe
en la humanidad a través del arte, la inteligencia y la sencillez. Abraham
Cupeiro es, sin duda, una de ellas. Compositor, lutier, investigador, músico y
divulgador nato, ofrece con “Resonando
en el pasado” un viaje sonoro por la evolución del ser humano a través de
los instrumentos que lo han acompañado, muchos de ellos construidos por el
propio Cupeiro.
Su propuesta no es un concierto al uso ni un
monólogo, sino un híbrido brillante entre música, divulgación histórica y
humor. Y lo más asombroso: Cupeiro sostiene casi dos horas de espectáculo
completamente solo en el escenario, armado únicamente con instrumentos
monofónicos y su talento para contar historias. Toda una osadía que no solo
funciona, sino que conquista. Porque Cupeiro domina como pocos el arte de
narrar. Su acento gallego, su ironía fina y su excepcional capacidad pedagógica
convierten cada dato, aunque rigurosamente documentado, en un relato vivo que
parece nacer de la improvisación.
La función arranca con la divertida fábula de una
pastorcilla gijonesa que, soplando por una pajita, descubre la música. A partir
de ahí enlaza con la aparición de una pastora gallega para explicar, entre
risas, el posible origen del aulós griego. Desde ese arranque desfilan
instrumentos imponentes como el kárnix celta -su joya más preciada-, el cornu
romano o el shofar bíblico, todos acompañados por imágenes que sitúan al
público en cada época.
El recorrido abarca la Grecia clásica, la Edad
Media o las rutas de Marco Polo, donde Cupeiro presenta el duduk armenio,
instrumentos persas, el hulusi chino o la gaita irlandesa, dotando a cada pieza
de autenticidad y sentido histórico.
Los momentos más inesperados llegan con su
“Freddie Mercury barroco” involucrando a todo el aforo completo en una obra
coral, la incursión jazzística imitando a Louis Armstrong y un cierre
entrañable con “My Way” interpretada con una botella. “Resonando en el pasado” es arqueología musical con humor,
rigor y emoción a propuesta de un maestro de maestros inclasificable.
Crítica de Mar Norlander publicada en La Nueva España.
No hay comentarios:
Publicar un comentario