viernes, 16 de marzo de 2018

Rosana: Mucho oficio en la piel



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Concierto de presentación del disco "En la memoria de la piel" en el Teatro Jovellanos, 9 de marzo.

Si no fuera porque los conciertos se programan con muchos meses de antelación podríamos pensar que el de Rosana estaba fechado a propósito. Y es que los acontecimientos vividos durante esta semana han hecho historia.  La lucha por la igualdad y por los derechos de las mujeres alcanzaron su cumbre con la huelga y las multitudinarias manifestaciones del 8 de marzo. Y para cerrar toda esta semana de reivindicaciones quién mejor que Rosana, una primera espada del feminismo y “talismán” de la lucha por la igualdad desde hace más de dos décadas.

La entrada al escenario del Teatro Jovellanos fue muy efectiva. Precedida por sus músicos atravesó el pasillo de la butaca y llegó al escenario para grabar con todos los instrumentos (uno por uno) loops que se iban solapando, creando así la base del tema “No habrá Dios”, empezando por la percusión y añadiendo guitarra, batería, bajo y teclado. Sin parada y  ya con el resto de los músicos detrás de sus instrumentos, siguieron con “LLegaremos a tiempo”, tema muy apto para impregnar de energía al aforo completo del teatro y para lucimiento del guitarra David Pedragosa que se marcó un solo espectacular. En la primera parte hubo temas bastante cañeros, con arreglos armónicos más british y alejados del latin pop que caracteriza a la artista hasta este último disco “En la memoria de la piel”. Además de buen repertorio no faltaron esas anécdotas con las que Rosana se gana el afecto del aforo y logró un buen rollo in crescendo. Si el público se mostraba tímido al entonar “Sin miedo”, al llegar “Soñaré” las gargantas estaban a plena potencia y dispuestos a terminar la primera parte bailando la rumba “Hoy”.


Menos afortunado estuvo el sonido en la parte acústica que comenzó con “Tormenta de Arena”: el excesivo volumen del micrófono jugó malas pasadas con varios amagos de acoples, pero la profesionalidad de los técnicos de sonido y las tablas de la artista solventaron los problemas.  Después de cantar el imprevisto (a petición del público) “Carta urgente” terminaron la parte acústica  con todos los músicos a modo “beat vox”  para que Rosana entonara (entre muchas risas) “Así son las cosas”.

Volvió la caña más roquera y la energía de esta cantante canaria que ya había demostrado su destreza con las guitarras y ahora tocaba el timple canario a ritmo de polka canaria en el tema “Con una hora menos”.  Con muy buenos arreglos y muy potente sonó el tema homónimo del último álbum “En la memoria de la piel”. Después de los cambios rítmicos (y no demasiado conseguidos) en “Silencio” comenzaron los bises. Generosa estuvo Rosana y no faltaron sus hits: “Si tú no estás”, “El Talismán” o “A fuego lento”, en versión breve y a modo de popurrí, con algunas dificultades para abordar el cambio de tonalidad entre uno y otro, pero el público estaba entregado al máximo y no se reparaba en pequeñeces.

Finalizó con una gran ovación y un mensaje en la pantalla: “Un mundo mejor 100% posible”. Y es que Rosana demuestra tener muchas tablas y mucho oficio, por eso gana adeptos  en cada concierto con sus potentes directos. 
Crítica de Mar Norlander publicada en La Nueva España 

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