martes, 24 de octubre de 2017

The Country Side of Harmonica Sam: el Country más auténtico



 Resultado de imagen de the country side of harmonica sam
The Country Side of Harmonica Sam. Sala Acapulco del Casino de Asturias. Miércoles 18 de octubre.

Pocas veces podemos escuchar auténtica música country en directo. Como ocasión excepcional, la sala Acapulco de Gijón reunió a algunos cientos de aficionados al género para ver a una banda que  durante hora y media consiguieron trasladar al público al mismísimo pueblo de Nashville, cuna del country. Lo curioso de “The Country Side of Harmonica Sam” es que son europeos y para más datos suecos y tocan un country más auténtico que la mayoría de los grupos americanos. Además consiguen vender discos, algo difícil en el género.

Con más de dos décadas de rodaje de cada uno de sus componentes por distintos escenarios, la autenticidad de este grupo había sorprendido con su primer trabajo “Open Letter to the Blues”, editado en 2015. En esta ocasión dan un paso más al grabar “A Drink After Midnight” (2017) y se reafirman como banda que bien pudiera copar los primeros puestos del mismísimo programa radiofónico  “Grand Ole Opry”, referente del género desde  hace casi un siglo e inmortalizado en el cine por Clint Eastwood en la película “Aventurero de Medianoche”, entre otros films.

Con unos minutos de retraso se subieron al escenario los cinco miembros del grupo, ataviados con una estética impecable y dispuestos a desvelar su nuevo trabajo, parte del anterior y algunos clásicos del repertorio country. Quizás, lo más llamativo de la banda es el virtuosismo de Peter Andersson con su instrumento, un pedal steel, que esgrimió contramelodías a la voz solista y solos de gran dificultad.  Sin duda, es un espectáculo ver a este músico tocar. También podemos destacar a  Harmonica Sam, nombre artístico del cantante y líder de la banda, poseedor de ciertas cualidades vocales que le convierten en un standard de la música country: con riqueza de armónicos en los agudos y ese sonido metálico con toques nasales. En general, todos los miembros de la banda son buenos músicos, cada uno en su instrumento. El empaste y las acentuaciones rítmicas del contrabajo de Ulrik Jansson con la batería de Patrik Mamros y los solos de guitarra eléctrica en las cuerdas graves de Johan Bandling Melin, completan el quinteto. De este último también es necesario mencionar los afinadísimos coros en tesitura aguda apoyando a la voz cantante.
Varias parejas se desataron a lo largo de la noche para mostrar sus dotes coreográficas en la pista de baile durante un buen concierto, con buen sonido y un repertorio a base de auténtico country que provocó efusivos aplausos entre los asistentes.


Crítica de Mar Norlander publicada en La Nueva España 

No hay comentarios: