lunes, 1 de junio de 2015

Camela, un fenómeno social


Concierto de Camela en la sala Acapulco del Casino de Asturias. Sábado, 24 de mayo, 2015.

Decía mi profesor de musicología José Antonio Gómez (uno de los mejores musicólogos de España y parte del extranjero), que en música hay que escuchar de todo y con los oídos bien abiertos, desde Bach o Beethoven hasta Camela. Así que siguiendo su consejo me despojé de todo prejuicio y fui a la sala Acapulco para escuchar la presentación del disco “Más de lo que piensas”. No se puede negar que Camela se ha convertido en un fenómeno social musical en las últimas décadas. ¿Qué grupo hay en España capaz de reunir a varias generaciones juntas cantando y bailando felices todas las canciones de principio a fin? Muy pocos. Puedo contarlos con los dedos de una mano.  Camela son ignorados por la prensa y vapuleados por la crítica, sin embargo todos conocemos algún estribillo o estrofa suya y a cualquier sala o escenario que van arrasan. Así fue en Gijón.  

Abrieron el concierto con el tema que da título al disco y siguieron con éxitos como “Escúchame”, “Nadie como tú” o “Nunca debí enamorarme” y,  después de un largo popurrí con éxitos pasados en los que el público cantó  palabra por palabra, bailó, brindó y evidenció que se lo estaba pasando muy bien, llegó una reivindicación de la cantante Ángeles Muñoz.  En su humildad nos recordó que llevan 15 discos grabados y han vendido más de siete millones de copias en tiempos de crisis,  pero nunca les han nominado para los “Premios Amigo” o para otros premios importantes de la música,  pues los premios “se los reparten entre los amigos”.

Puede que tenga razón, así que con objetividad hago una comparación de las características más importantes de su sonido con algunos premiados: 1)   Encontraron una fórmula melódica que les hace inconfundibles; lo mismo puedo decir de  Jarabe de Palo, Café Quijano, Santana o Estopa. 2) Todas las canciones hablan de que si me quisiste que si me dejaste, que si te enamoraste que si me enamoré, que si sueño contigo que si nunca te olvido...y no hay más; ¿De qué hablan las letras de La Oreja de Van Gogh? De lo mismo. 3) La puesta en escena del cantante Dioni se basa en giros y patadas al aire; también lo hace Bisbal, pero el Dioni fue primero. 4) En directo desafinan; también Miguel Bosé, Alaska o Chayanne. 5) Todas las canciones suenan igual; las de “Ella baila sola” también. 6) Entre tema y tema tardan mucho y no hay discurso coherente; lo mismo digo de “Andy y Lucas”. En cuanto al trabajo del técnico de sonido no recuerdo a ningún premiado para compararlo (aunque si rebusco seguro que encuentro), pero creo que este señor padece sordera parcial, pues suena nefasto.  Podría seguir con las comparaciones pero no hay sitio para más.


En definitiva, creo que el grupo Camela es merecedora de nominaciones y premios musicales tanto o más que otros artistas ya consagrados, pues la emoción y la pasión con la que viven sus seguidores los conciertos en directo se merece un respeto. 
Crítica de Mar Norlander para el periódico La Nueva España

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